Observo la lluvia que cae despiadada y moja el pavimento gris plomo de la calle. Observo la lluvia y los seres que por la calle transitan, ellos me parecen cada vez más diminutos, con su caminar acelerado tratando de que sus cuerpos o mejor dicho sus ropas, no sean invadidas por el torrencial aguacero que amenaza con cubrir todos los espacios, hasta llenar los rincones mas inaccesibles.
Cuando a través de mi ventana observo la lluvia, se me llena la cabeza de recuerdos que azotan mi mente; como un látigo certero, no sé porque, la razón de esta analogía, lluvia-recuerdos, es que ella me transporta al pasado y cada gota que cae, es como un diafragma mental que abre mis sentidos, trayendo a mi mente imágenes pasadas. Asocio también a la lluvia con el día domingo y la alegre y triste a la vez, musiquita del carrito de helados que baja por la calle, tratando de vender los últimos helados, en el momento menos apropiado, que paradójicamente le quedan fríos.
Lluvia que cae, gente enana que corre y se diseminan como hormigas espantadas por el accionar de un insecticida, las observo desde mi ventana, ella desde ese momento, es mi observatorio, que me permite escudriñar el pasado, el presente y el futuro, conjugados en un solo tiempo y espacio.



Qué tendrá la lluvia que creo que a muchos nos trae esos recuerdos, buenos y malos, alegres y tristes…me gusta.
Gracias por leer el texto y por tu opinión
Muy bueno y muy nostalgico. Saludos
Gracias por leerlo !!!