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La noche que las estrellas se apagaron
Se apagaron. Así nomás, un día simplemente no aparecieron. Llegó la noche, y con ella la brisa, los perfumes y los murmullos nocturnos; pero nada de estrellas. La luna se balanceaba solitaria en aquel cielo extraño y vacío. Los noticieros vespertinos daban la noticia asombrados. Nadie, ni los científicos de la Nasa ni los encargados de los grandes observatorios de Europa y América, atinaban a dilucidar la causa. Las estrellas habían desaparecido.
Entonces surgieron infinidad de versiones: un gas misterioso las ha encubierto; la energía cósmica ha disminuido; es un castigo del cielo por los pecados de la humanidad (interpretación religiosa); se trata de un ataque extraterrestre y ésta es su primera revelación; varios gobiernos culparon al terrorismo de Al Qaeda; otros decían que, tal vez, las estrellas simplemente se cansaron y se fueron.
Nadie sabía la causa, pero ante la ausencia de estrellas comenzó una serie de fenómenos también inexplicables: los seres vivos empezaron a perder el sentido de la orientación, produciéndose una increíble cantidad de accidentes de tráfico; los aviones en vuelo fueron bajados urgentemente a tierra, pues ni con los radares lograban encontrar su ruta; los navíos se perdían en el océano o chocaban con los arrecifes.
No solo los humanos, también los animales iniciaron un errado deambular. Los perros trataban de subir a los árboles para lanzarse a volar; los gatos se metían a nadar en el primer estanque que encontraban; los pájaros dejaron de elevarse y se arrastraban por la tierra; las hormigas y otros insectos rastreros volaban por doquier.
Entonces, en el horizonte apareció la gigantesca imagen de un niño con un extraño aparato en las manos. Su voz, infantil pero poderosa, se escuchó por toda la Tierra: “Caramba, creo que oprimí el botón equivocado”.
50 Comentarios



Lo prometido es deuda…
No es exactamente la “Divina” pero espero que igualmente aprecies este “Barcarolle” que no tiene desperdicio alguno.
http://www.youtube.com/watch?v=jrjl7HWjMjw
Abrazo,
V
PD: No voy a decir nada sobre este texto que has escrito porque tú ya sabes como sería mi respuesta
Bellísima Barcarola, Mariav, pero por que dices que no es la Divina? Es la Callas, no? o es fake? Gracias por pasar y leer. Un abrazote.
Hola.
Gracias a Dios el niño se percató de su equivocación y las estrellas volverán a su lugar.
Gracias por llevarnos con tu imaginación a imaginar un mundo así, carente de noches sin estrellas, y sin las estrellas y todo lo que estas implican para nuestro mundo. Me ha encantado.
Un gran abrazo y mi voto.
Gracias, Lucia, por tus amables comentarios y tu voto. Un gran abrazo para ti.
Menos mal que era un niño, que si no…
Te imaginas que desastre mayúsculo hubiera sido.
Amigo que bien manejas la ficción.
No quiero imaginar lo que sería un relato hecho entre tu y Richard.
Un abrazo.
Gracias, amigo Moli, por leer y comentar. Y en cuanto a tu propuesta, aunque siento que tenemos estilos diferentes, si Richard acepta el reto, yo gustoso recojo el guante. Un abrazo.
Me ha gustado mucho, maestro Vimon, dibujas un mundo imaginario muy original. Enhorabuena y voto.
Gracias, Antonio, por esos elogios tan inmerecidos y por tu voto. Un abrazo.
“Qué pasaría si… un día desaparecieran las estrellas” Hermoso relato que nos sume en un caos imaginario pero para nada imposible. Mientras haya un niño…
Mi voto, Vimon
Gracias, Lidy, por tus lindos comentarios y tu voto. Un abrazo.
En la irrealidad y la fantasía tu marcas el compás VIMON
y una aclaración la Callas no sera la divina pero si es la UNICA.
Muchísimas gracias, Salamandra por tus amables comentarios. Entiendo que Maria Callas fue llamada “La Divina” por los críticos de ópera de su época. Y yo no he escuchado una voz mejor, aunque dice la leyenda que a nuestra Ángela Peralta la hicieron salir a escena los aplausos TREINTA veces en su debut en la Scala de Milán, allá como a mediados del siglo XIX. Lástima que no haya grabaciones de esa época.
Un cuento que hace reflexionar. Ya tan poca gente se detiene a mirar el cielo. Quizá tendrían que desaparecer las estrellas para que apreciaramos lo que siempre tuvimos. Felicidades.
Muy cierto, Gunga Din, gracias por pasar y comentar. Un abrazo.
Vimon: gracias por recordarnos que debemos elevar nuestra vista al firmamento en una noche estrellada. Yo he tenido la dicha de contemplar ese espectáculo. De estudiante fui con unos compañeros a acampar en una alta montaña.¡Maravillosas las estrellas!
Mi voto
Volivar
Gracias a ti, Volivar, por leer y comentar, y por tu voto.
Hermosa ficción de un posible despertar en un mundo extraño pero fantástico….gran texto….mi voto…saludos…
Gracias por tus gentiles palabras y por tu voto, Osorio. Saludos.
No me imagino un cielo sin estrellas, pero eso de ser parte del juego de un niño me gusta mucho menos.
Mi voto y un abrazo
A nadie le gustaría, mi querida Diadenes. Gracias por comentar y votar. Un abrazo.
Estimado amigo.
Enorme sensibilidad en esta brillante fantasía.
Abrazo, voto y el 10.
Pues muchísimas gracias, Richard, por tu comentario y tu definitivo voto. Siempre estas ahí en el momento oportuno. Un abrazo.
Da mucho juego tu relato Vimon, no se puede dejar ciertos juguetes en las manos de los peligrosos “niños” que los manejan, de hecho, ciertos botones no deberían haberse creado visto que algunos los pueden manipular como niños. ¿Te das cuenta de que esa ficción que magníficamente has recreado mañana se puede convertir en realidad? Asusta.
Un abrazo y felicitaciones, breve relato pero con mucho “veneno”.
Gracias, Oscar, por tus valiosos comentarios. Claro que asusta que algo así se convirtiera en realidad; por eso debemos disfrutar lo que tenemos y damos por hecho, porque un día puede ya no estar allí. !Un fuerte abrazo!
Imaginación, sin duda. Y tengo la impresión que encierra un sugerente mensaje. Mi voto y afecto. Mi parabién y voto. T.H.Merino
Es importante tener estrellas que nos guíen, pero más importante es vigilar a nuestros niños mientras juegan… Muy bueno, VIMON.
Gracias, T.H., eres muy perceptivo. Ademas de lo que le digo a Oscar, también está atrás la idea de que el mundo puede estar manejado por un niño (Dios?), que un día podría oprimir el botón equivocado…Gracias por tus palabras y tu voto.
Muy cierto, Hugo, y también hay que vigilar a los adultos, que juegan con controles aun mas poderosos. Un abrazo y gracias por pasar por aquí.
Felicitaciones, muy ingenioso. Saludos y voto.
Gracias, Nanky, por tus comentarios y tu voto. Un fuerte abrazo.
jajajajaj fue muy lindo y divertido. Me gustó
Gracias, melireinhold, por leer y comentar. Ya leeré tus cosas. Una brazo.
Muy original, Vimon, tus finales siempre tienen una chispa especial de sorpresa.
Un beso y por supuesto mi voto
Gracias, Angeles, un beso para ti.
Muy bueno VIMON, cómo no. Tienes mi voto, y mi recomendación por Twitter. Un saludo amigo, nos leemos.
Gracias, Edu, por tu apoyo y tu recomendación. Yo todavía no tuiteo, pero ya aprenderé. Un abrazo.
Muy bueno, Vimón. Original.
Gracias, Aurora, por tus amables comentarios.
Wow!, a todos nos llevaste a otro mundo soprendente y fantastico, muchas gracias por ello, las estrellas son las lamparas que mas me encantan, tienes mi voto!
Muchas gracias, OswaldiiToo, por tus comentarios y tu voto.
Bellísimas palabras. Que nadie apague, por error o conscientemente, la mágica luz de las estrellas.
Un abrazo y mi voto.
Mil gracias, bella Cenicienta por tus lindos comentarios y tu voto. Un gran abrazo.
Qué gran realto, Vimon. Tus forma de contar las cosas siempre es sorprendente.
Un fortísimo abrazo y mi voto,
Claude
Muchas gracias, Claude, por tus amables comentarios y tu voto. Un gran abrazo para ti.
Una gran historia fantástica que esconde mucha realidad. saludos y voto.
Gracias, Diego, por tu voto y tus comentarios. Saludos.
A mi me gustaba la idea de que se hubiesen cansado las estrellas de iluminar y guiar. Ya se sabe que los turnos de noche son agotadores.
Un saludo y mi voto!
Sobre todo cuando esos turnos son, o parecen, eternos…Gracias Ana Stone. Un saludo para ti.
Tu escrito viene al pelo ahora mismo, tras mi ventana llueve a mares y no se vé ni una estralla, el cielo está como si alguien se hubiera equivocado al oprimir un botón
Precioso.
Saludos y mi voto
Pues cuidado, mi bella Sofista: por eso nunca hay que soltar al control remoto de la vida a los menores de edad. Gracias por tus comentarios y tu voto.