La tormenta llevaba algunas horas de haber iniciado, los relámpagos se hacían cada vez más fuertes y atemorizantes, la lluvia arreciaba y los hermanitos se habían acostado cuando apenas comenzaba. Era la época de invierno y normalmente llueve un poco más de lo habitual, pero ellos recién salían de vacaciones escolares y ya pensaban esa noche, como iban a pasar el día siguiente de sus vidas, sin llegar a imaginar que su alegría se podía convertir en tragedia. Entre sus planes estaba, hacer algunos barquitos de papel, mojarse un poco, saltar sobre los charcos y jugar con el aguacero, pero se despertaron intempestivamente por la sirena comunal, mucho antes que amaneciera, no entendían que estaba pasando. Sólo al asomarse por la ventana, ya en la madrugada pudieron percibir la magnitud de lo que había sucedido, su aflicción fue desbordante, como el rio de la vereda que a su paso se llevó las casas, el puente y la iglesia. ! La vida en su lodazal!.
Ellos con su familia se salvaron porque la casa estaba situada en lo más alto de aquel lugar. Pero la tormenta hizo historia quedó grabada en sus corazones.



Un relato muy dramatico. Saludos.
Enhorabuena por el micro, te doy mi voto.
Saludos, gracias por leerme y los comentarios. Un ABRAZO