¡Pasen y vean! Bienvenidos dentro de mi calavera. Por estos dos orificios podrán ver el mundo con mis ojos. ¡Sigan, sigan!, no se detengan. Un poco más abajo, por favor, ahí lo tienen: aspiren profundo y olerán los aromas de la vida. Pero, ¡sigan, sigan!, no se detengan, por favor. Asómense a esta ventana. ¿Tienen frío? Se les cuela entre los dientes, ¿verdad? Bien, pues ahora guarden silencio, por favor y, sobre todo, no se muevan, porque quien les habla, viene de adentro; es la única carne que queda en mí y se los va a tragar de un lametón. ¡Ya!
Lección de anatomía con moraleja para curiosos en menos de 101 palabras
2 Comentarios



Adentro!
Nooooo, no me comas!!! Eso me pasa por curiosa…