el lujo son unas ventanas grandes a través de las cuales ver una ciudad recortada por mis deseos. el lujo es el calor a cualquier hora, un nórdico descomunal del que disfrutar saliendo del espacio acotado de once de la noche a siete de la mañana. el lujo es hacer fotografías solo con los ojos, cuando no hay nadie, fuera de la temporada alta. el lujo son las fresas sudadas de vinagre, con nata, en junio. el lujo es el bosque frondoso, que huele a húmedo, oscuro a pesar de ser de día, que cruje bajo mis pies, lejos de la ciudad, con colores que nunca he visto. el lujo es leer a deshoras, comer a deshoras, follar a deshoras, ver películas a deshoras, hablar idiomas incomprensibles a deshoras. el lujo son las piedras preciosas, las pieles tensadas, los bordados a mano, los relojes que nunca más se fabricarán, los aceros que no se manchan, el mármol en las paredes, las butacas de mies. el lujo es el diesel gratis, los billetes de avión, los trenes a través de los urales, llegar a la india, cortarse la piel en mongolia, sudar en la selva, bañarse en indonesia, morir en mi cama.
Lujo
2 Comentarios




Tenaz ejercicio que hace arte de los pensamientos puros: deconstruye una noción, en este caso la de “lujo”, a fuerza de colmar y vaciar sus sentidos posibles, una y otra vez.
Este texto es como el goteo ininterrumpido de una corriente sobre una roca: al final esta ultima se desintegra en una nada en donde, son embargo, todo cobra sentido.
Tienes un estilo extraño y puro, que poco a poco se consolida en un lenguaje poético particular, único y por ello, doblemente valioso.
Saludos!
Me ha gustado