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19 de Mayo, 2012 6
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Eran las 8:00 de la mañana cuando logre entrar al vagón de metro, a través del reflejo de una de las puertas pude ver un sueldo mínimo, junto a el con unos ojos tristes, otro, cuando conté el cuarto me percate que un sueldo de un millón me miraba; como abra sido mi asombro que el sonrió,imagínense yo y un sueldo de un millón, en el Mismo Vagón! Eran tan escasos en tantas bases de datos! Trate de mantener la compostura, luego, intente calcular su solvencia, pero no lo logre, zapatos, corte de pelo,uñas,traje,anillo. No caían en ninguna ecuación! Que rareza!-De que era un millón lo era-Mis diez años de experiencia me daban mi intuición, nunca errada.Tenía que hacerlo entrar en mi base de datos antes de llegar a la siguiente estación, Lo mire lentamente a través del reflejo, sin duda el brillo de sus ojos era de un millón, me acerqué a el con todos los sueldos mínimos mirando,

le pregunte la hora, el dijo las 8:10, se abrieron las puertas y yo me quede mirando mi triste rostro reflejado en la puerta.

Su reloj! su reloj era un CASIO!

6 Comentarios
  1. Que espontaneidad aguda y real,

  2. Buen micro. Saludos y mi voto.

  3. Muchas gracias jorepa.

  4. OmarSn: bonito relato, sólo un peqiueño detalle: no debemos olviarnos de los tilpdes.
    Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México)

  5. Original OmarSn, felicidades.

  6. Rápido, real y original.

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