11 nov 2011
Hice click en el botón derecho del mouse para ver la imagen del árbol de limones, pero me apareció un virus. El enorme cartel decía: “Virus ácido al ataque. Hemos penetrado su guarida, maldito farsante.”
Sabía bien que no era ninguna farsante, pero qué virus calumniador. Tomé mi gran arma, mi antivirus mega poderoso. Solo debía hacer click en el botón “Iniciar escáner” y listo.
Tuve que esperar cuarenta y cinco minutos para ver que el mega poderoso no había encontrado nada. Lo maldije hasta en idiomas que ni conocía. No sé por qué perdí tiempo en buscar falsos seriales. ¿Para eso me había hecho perder el tiempo?
La cuestión era que tuve que buscar otro aliado. Busqué otro mega poderoso, pero más poderoso todavía, luego reinicié mi PC, y quedó listo para el ataque.
Hice nuevamente click en el botón que rezaba un esperanzador “Scan for virus” (es que este estaba en inglés). Esperé más tiempo esta vez. Volví a ver que sucedía y había encontrado al virus ácido. Me sentí feliz, por fin ese endemoniado virus había sido eliminado vergonzosamente de mi PC. Mi nuevo aliado ahora lucía su orgulloso parche de “PC clean” en mi botón de inicio.
Tuve que esperar cuarenta y cinco minutos para ver que el mega poderoso no había encontrado nada. Lo maldije hasta en idiomas que ni conocía. No sé por qué perdí tiempo en buscar falsos seriales. ¿Para eso me había hecho perder el tiempo?
La cuestión era que tuve que buscar otro aliado. Busqué otro mega poderoso, pero más poderoso todavía, luego reinicié mi PC, y quedó listo para el ataque.
Hice nuevamente click en el botón que rezaba un esperanzador “Scan for virus” (es que este estaba en inglés). Esperé más tiempo esta vez. Volví a ver que sucedía y había encontrado al virus ácido. Me sentí feliz, por fin ese endemoniado virus había sido eliminado vergonzosamente de mi PC. Mi nuevo aliado ahora lucía su orgulloso parche de “PC clean” en mi botón de inicio.

