Desde hace un rato largo estoy con la mirada fija en el monitor,sin que me surja una miserable frase con algo de sentido.
Si no fuera por la sonrisa de Joaquina,que desde el fondo de pantalla me llama a la ternura,estas cuatro de la mañana tendrían un terrible sabor a fracaso.
Cuando estoy al borde de ir al ángulo inferior izquierdo en busca de inicio para cliquear cerrar sesión,la veo irrumpir con decisión y desparpajo.
Con rapidez,desplaza su microscópica existencia de hormiguita hacia el centro del luminoso plano.
Respondiendo a ese condicionamiento que tenemos los humanos,dispongo prestamente mi dedo índice con toda la intención de aplastarla sin consideración alguna.
Pero,tal vez por otra característica nuestra,la curiosidad,detengo el cárneo misil y me quedo observándola.
Es casi del tamaño de un punto hecho con un lápiz, pero con la velocidad de un fórmula uno.
Se desplaza en forma zigzagueante,haciendo breves paradas que seguramente le sirven para orientarse en tan inmenso desierto.
Algunas de ellas duran un poco más. Probablemente es cuando el desánimo la ataca y trata de de marcarle el punto final.
Sin embargo arranca nuevamente y sigue firme en su rutina de supervivencia.
¿Será solo eso?.Quizás la anime también el mandato superior de depositar sus mini, mini, mini huevitos en algún punto seguro en el horizonte.
Podría ser también que esté respondiendo al ancestral llamado del sexo que proviene del otro lado del vítreo mar.
Otra posibilidad es que se trate de la “hormiguita blanca” de su comunidad y que en un loco deseo de aventuras haya terminado explorando un mundo desconocido.
Cualquiera sea la verdad, ya ha logrado recorrer en forma oblícua la mayor parte de la pantalla.
Cuando está llegando al borde de la misma,nuevamente me acecha el fantasma de la “solución final”,pero la supero y dejo que se aleje rumbo al lateral del monitor en busca de su destinito.
No podría perdonarme haber aniquilado a la que, desde su microscópica existencia,le dio sentido a la mía en esta noche de solitario y vacío insomnio.
Microscópica existencia
9 Comentarios




Me encantó. Muy buena la pequeña historia de tus sentimientos respecto de una pequeña mancha negra. Mi voto
Me satisface que te haya gustado.
refrescante y muy buena imaginacion, bien escrito
sumo uno mas
saludos
Muchas gracias Palo Amaya.Mi saludo
Perdón,”Pablo”.
Cartonpintado: al final no fue ni vacío ni solitario tu insomnio, pues hiciste algo maravilloso con algo tan diminuto.
Te felicito. Mi voto.
Volivar
Gracias Volivar
Buen relato,Carton, la vida es vida sin importar la forma que adopte. Saludos y voto.
Agradezco tu comentario.