¿De dónde vendrían esos pinchacitos en el oído? Hacía días que sentía esas intrigantes molestias. Debería consultar con un otorrino, pero no lo hacía porque, de pronto, se le pasaban. Aún así deseaba conocer su origen. Para pensar en otra cosa, decidió poner música y resolver un crucigrama. Agarró lápiz y periódico. Tres vertical. «Uhmm, difícil», masculló introduciendo con gesto mecánico e infantil el extremo del lápiz en el oído. Entonces lo apartó de la oreja y observó su borde mordisqueado, cayendo en la cuenta.«¡Por fin!», exclamó triunfal. ¡Ya lo tenía! ¡Vaya tontería!: Perforado. Nueve letras. Cabía.



Excelente micro, Lengua, un saludo y mi voto.
Jajajaja, está muy bien como haces que todo congenie al final. Me ha gustado mucho,
Un saludo y mi voto
Lalenguasalvada: qué talento para que tus microrrelatos te salgan tan fascinantes. Felicidades.
Mi voto
Volivar