Montando la montaña
16 de Septiembre, 2012 6
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Las eternas curvas de tierra que abrazaban las montañas mientras sus caminos recorrían toda la sierra de punta a punta, tenían dos caminos, uno moldeado por las bicicletas que pasaban haciendo surco y del otro lado las herraduras de los caballos. Nada ensuciaba la claridad de toda la vida en el cielo y mucho menos las aguas limpias de turbios ríos templados que en agosto, sufren una velocidad oscilante a causa de lluvias que riegan la siembra de manera casi automatizada, cayendo desde las alturas por túneles que a los topos se les inunda y vericuetos alcanzados por la corriente que proviene de las venas de la sierra, las raíces copuladas que forman una telaraña de filamento forestal. El amanecer fue sorpresivo para Mazatlano y Drako, antes de aparecer la primera gota de sudor, el sol ya estaba del otro lado de las montañas que iban montando a través de esas curvas eternas de tierra.

6 Comentarios
  1. Un relato vívido, y bien descriptivo. Me gusta tu estilo de escritura y es siempre un gusto leer tus escritos.

    Un abrazo, y voto seguro.

    Rafael

  2. Hola Julio.
    El poder recrear las imagenes del relato en mi mente habla del poder de tus palabras.
    Abrazo y voto.

  3. Claramente tienes un don para describir… Buena escena la que nos regalas! Un saludo desde el Norte del País y mi voto!

    • Gracias por la lectura!
      esta escena es un parrafo de una gran historia que estoy esrcibiendo
      regularmente mis micros son pedacitos de historias mas grandes

      saludos tmb desde el norte, de sinaloa ;D

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