En la mesita de noche que está al lado de mi cama; sobre el escritorio –que haga yo lo que haga, siempre está desordenado– o en cualquiera de las bolsas de mi desvencijado pantalón: ahí están siempre mis llaves. Con ellas abro y cierro cajones y puertas, entro y salgo de la casa y –menudencias de la vida–, hasta he llegado a destapar una botella de vino o de ajenjo cuando no tengo a la mano el imprescindible destapador y el amor apremia. Así que cuando las pierdo, lo cual sucede con una frecuencia endemoniada, mi corazón se llena de angustia y la desesperanza me lleva a hacer cosas indescriptibles: subo al techo, desciendo a la húmeda oscuridad del sótano, me meto a bucear a la piscina, o ya de plano me pongo a rezarle a la Virgen de la Macarena. En la nebulosidad de mi mente aparece la imagen inconfundible de San Pedro, señalándome con un dedo flamígero y diciéndome con voz de trueno: ¡A los tibios el Señor los vomitará de su boca! Corro entonces apresurado a buscar un cerrajero, pero es domingo; llamo a mi hermano por teléfono y me contesta que a catorce mil kilómetros de distancia él no puede hacer nada. Voy por la soga que tengo guardada para casos como éste en un lugar secreto (sin llave), acomodo la silla, lanzo la soga sobre el travesaño del techo, y cuando me subo a lo que va a ser mi último y postrer pedestal, desde allá arriba, como quien a propósito asciende una montaña para contemplar mejor el valle, ahí en el suelo, tan frescas como lechugas frescas, ahí las diviso: mis llaves. Mi corazón salta de alborozo, elevo la mirada al cielo en señal de profundo agradecimiento, y comprendo entonces que hay cosas en esta vida que están más allá del bien y del mal; más allá del espacio y del tiempo: mis llaves, sin lugar a dudas, son la primera de ellas. Hasta que no las pierda de nuevo…
Nimiedades. Mis llaves
53 Comentarios



Enhorabuena; has narrado con maestría lo que a menudo nos sucede a todos, al menos a mi; que nunca encuentro lo que busco.
Lo mejor de todo, cuando has perdido la esperanza, las encuentras; como si el mismísimo cielo te lo indicase.
Un fuerte abrazo y, por supuesto, mi voto.
Muchísimas gracias, amiga Cenicienta, por tus estimulantes comentarios. A veces parece que las cosas tienen voluntad propia. Un abrazo y gracias también por el voto.
Me ha encantado. A todos nos pasa alguna vez.
La próxima no te olvides de rezarle a San Antonio, el te las encuentra en un santiamén. Y por si las moscas saca muchas copias.
Un gran abrazo y mi voto
Que bueno que te gustó, Lucia. Gracias por tus palabras y tu voto, y tienes razón, hay que sacar muchas copias. Un gran abrazo para ti.
Muy simpático,Vimon; eres todo un maestro.Te felicito y te doy mi voto.
Un saludo y unabrazo.
Muchas gracias por tu generosos comentario, Alicia, y tu voto. Un abrazo.
A todos nos pasa amigo, imagina a mi edad, he perdido la memoria y no recuerdo donde la dejé.
Un abrazo.
Pues te quedó un micro estupendo, nomás ponle título. Gracias por pasar y comentar, Moli, un abrazo.
Que situación más común, y que bien lo has descrito. He vuelto a sentir esa angustia…
Saludos y mi voto.
Gracias Jon, por tus comentarios y tu voto. En mi caso es mas común de lo que te imaginas. Un abrazo.
Vímon un relato que a cualquiera nos puede pasar, el pánico de la vida cotidiana. con aparente sencillez. Me gustó mucho. Mi voto. Besos
Que bueno que te gustó, Beraui, gracias por comentar y votar. Besos para ti.
Una receta infalible cuando se está perdiendo la memoria: Deja veo….¿De que estábamos hablando? Un Abrazo y mi voto.
Y recuerda el peligro Si a mi hermana la corrieron de casa por perder una regla,
imagina lo que te espera si pierdes la memoria.
Gracias por tus comentarios, Salamandra, dicen que otra buena receta es anotarlo todo. Yo tengo un amigo que un día regreso a pie a su casa porque se le olvidó el auto en la oficina, como ves?
Pero que forma de narrar más amena, más graciosa y a la vez concienzuda, porque hay que admitir que aunque lo tuyo sea un arte, tiene mucho de trabajo y meditación, algún día tienes que pasarme uno, aunque sea uno, de tus secretos. Mi voto y admiración.
Gracias Pernando por tus generosos comentarios y tu voto. Tal vez el secreto consiste en observar todo a tu alrededor y sacar algo de ahí. Un abrazo.
Buen relato, Vimon. A mi me pasa con mis anteojos, ya verás. Mi voto
Gracias por tus amables comentarios, Lidy, y tu voto. A veces se pierde hasta el alma, amiga, esa es la mas difícil de recuperar.
Excelente. Poder armar semejante relato de un hecho tan cotidiano como perder una llave da cuenta de tu maestria como escritor. Te sigo, te voto, me encanta.
Muchísimas gracias, Diego Alejandro, por tus estimulantes comentarios y tu voto. Te acabo de dejar un comentario en tu relato de hoy. Un fuerte abrazo.
¿Cuántas veces nos ha pasado lo que tu relatas aqui? yo creo que cualquiera puede sentirse identificado con tu escrito. Un abrazo y suerte!
Muy cierto, Alex, nos pasa a todos y a cada rato. Así es la cotideaneidad. Gracias por comentar. Un abrazo.
Conciso, bien expresado, sin darle vueltas. Una situación cotidiana vista de un punto de vista muy personal, Me ha gustado Vimon, este relatito demuestra que no importa que cuentes o que historia inventes, lo que importa es COMO lo cuentes.
Un abrazo en la distancia y un voto digital , Jose María S Alfonso
Así es, Jose Maria, también creo que el COMO es lo importante. Que bueno que te ha gustado. Gracias por tus comentarios y tu voto. Un abrazo.
Me añado a vuestra opinión. También yo creo que el cómo es lo importante.
Y que estamos en el siglo XXI y seguramente cualquier historia que queramos contar, ya haya sido contada antes. Lo más personal que podemos imprimir en nuestras historias es nuestro modo de contarlas, nuestra visión.
Un abrazo
Alex
http://kichays.blogspot.com.es/
Muy de acuerdo, Alex, y gracias por tus coordenadas, ya visitaré tu Blog. Un abrazo.
Vimon: un relato, querido paisano (triunfador en esta red) como para pasar un rato muy agradable, con tantos sucesos humorísticos a causa de esas nimiedades llamadas llaves.
Eres un gran exponente de las bellas letras,en este caso,mexicanas,a mucha honra.
Felicidades
Mi voto
Volivar
Un millón de gracias, amigo Volivar, por tus estimulantes comentarios y tu voto. Un abrazo.
Acabo de publicar mi primer relato en Falsaria, soy nuevo por aqui.
Si alguno os apetece leerlo:
http://www.falsaria.com/temas/publicar-cuentos/la-incomprension/
gracias a ti Vimon! Un abrazo
Ya te deje un mensaje ahí mismo, Alex. Bienvenido.
Gracias Vimon!
Lidia con sus gafas, ahora tú con las llaves… Tendré que escribir yo algo sobre mecheros.
Enhorabuena y voto.
Cualquier objeto puede ser sujeto de un relato, ah, y los sujetos también, Mariav. Gracias por comentar y votar. Un abrazo.
Hola Vimon.
Un fantástico relato con un humor sobresaliente.
Me gustó mucho.
Abrazo y voto amigo. Un 14.
Gracias, Richard, por tus generosos comentarios y tu voto. Un abrazo.
Voto con la recomendación expresa de que no te las dejes un día por dentro. Es peor que perderlas.
Creo que tienes razón, Janial, pero me parece que tu voto no subió. Un saludo.
Suerte que nunca perdí mis llaves, sé que actuaría en extremo.
Un abrazo
Gracias por pasar y comentar, Diadenes, un abrazo.
Yo sólo he perdido mis llaves una vez en la vida, desde entonces no les quito ojo.
Saludos y mi voto
Gracias por pasar por aquí y por tu voto, Sofista. Un abrazo.
Divertidísimo, Vimon. Vengo observando en tus escritos, amén de las cualidades literarias, cierta capacidad innata para concitar estímulos humorísticos. Mi afecto y mi voto. T.H.Merino
Mil gracias, T.H., por tus amables comentarios y tu voto. Un abrazo.
“En la mesita de noche que está al lado de mi cama, sobre el escritorio ” Acá me pierdo. ¿Tienes la mesita de noche sobre el escritorio?.
“que haga yo lo que haga siempre está desordenado–,La coma va en haga y no luego..
“Con ellas abro y cierro cajones y puertas, entro y salgo de la casa “Se suponen que es lo que hacen las llaves.
“cuando no tengo a la mano”.Cuando no tengo en la mano.
“llamo a mi hermano por teléfono y me contesta que a catorce mil kilómetros de distancia él no puede hacer nada.Es de perrogrullo,Sabes bien que no puede hacer nada, ¿Para qué llamar?
Bueno, me quedo acá. Creo que hay que mirarlo nuevamente..
Es mi sincero y honrado aporte!..
Abrazo
manuc
!Ah, Don Jorge! Que bien que anda usted por acá, que ya me estaba haciendo falta un corrector de pruebas. Supongo, sin conceder, que el primer desliz se soluciona poniendo punto y coma en lugar de coma, para que la mesita no quede sobre la cama, o no? La siguiente coma en disputa, la, concedo. Si abrir y cerrar es lo que hacen las llaves, no estamos cacafoniando sino resaltando el hecho. En su país tal vez se diga “tengo en la mano”; en el mio “tengo A la mano” es correcto. Y la llamada a mi hermano tal vez haya sido para descargar la angustia y no porque se pensara que puede hacer algo. Ya en serio, Manuc, muchas gracias por leer y tomarte el tiempo de proponer correcciones. Te mando un afectuoso saludo y te espero en mi próxima entrega. Un abrazote mexicano.
Mi estimado Vimon:En este juego aprendemos los dos!..De manera que vale un voto!!
Abrazos poeta!!
manuc
Muchísimas gracias, mi estimado Jorge, y por favor no dudes en hacerme notar la mas mínima falla que encuentres en mis escritos; como bien dices !los dos aprendemos! !Un fuerte abrazo!!
Muy buen relato. A mi poco entender, según las correcciones que lea más arriba, está perfecto. Redactado con gusto y gracia. MI voto. Saludos cordiales
Muchas gracias, Marciano, por tus gentiles comentarios y tu voto, que parece que no pasó. Un abrazo.
Vimon,muy bueno,has narrado con mucha simpatia algo muy cotidiano que nos suele suceder a todos en ciertos momentos y que algo tan simple como un manojo de llaves sea tan indispensable en nuestras vidas,te felicito amigo,un abrazo y mi voto
Muchas gracias, amigo Rafa, por tus generosos comentarios y tu voto. Un abrazo.
Vimón felicitaciones, me has hecho pasar un rato agradable leyendo el relato, un gran saludo desde Buenos Aires.
Gracias, Nanky, que bueno que te hizo pasar un buen rato. Un saludo afectuoso para ti.