Las armas cargadas, el coche a la puerta del banco. Los relojes sincronizados. Dos tiros al aire y en un minuto salimos corriendo con el botín. Un golpe perfecto. Del coche saltamos a una boca de metro y de allí a todas las primeras portadas. Éramos anónimamente famosos. Éramos ricos. Un día de trabajo y ¡ya nos podíamos jubilar!. Habíamos puesto en marcha nuestro propio plan de pensiones. Fueron momentos de gloria. Los recordaré durante muchos años, día a día. Pero mejor ahora comamos, que esta bazofia al menos es gratis. Gastos pagados: ¡menudo plan de pensiones entre rejas!
Plan de pensiones
4 Comentarios



Como todo buen plan, el asunto es la ejecución. Muy buen relato, Lengua, te estas convirtiendo en especialista de micros. Saludos y mi voto.
Lalenguasalvada: me deja sumamente asombrado tu destreza para hacer micros fabulosos, con un final inesperado. Te felicito.
Mi voto, por supuesto
Volivar
Me gusta el ritmo y la forma de proyectar imágenes y sensaciones que tiene. Compacto y rítmico. Felicidades y voto.
Del entusiasmo a la resignación hay un calabozo de distancia…ja ja. Muy bueno.