Príncipe
25 de Agosto, 2012 3
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En una tarde de tiempo sereno teñido de viejos dorados, las tímidas ondulaciones en la superficie del agua jugaban a torcer el fuego que ardía allá por el fin del mundo. Abstraído por aquella suave danza, su mirada se vaciaba en el aire, perdido en algún sueño, ocupando cualquier hueco. Sus dedos de la mano izquierda, sumergidos casi inconcientemente, no paraban de fabricar pequeñas dunas que se perdían en su grandeza, sin importarle apenas, desaparecían perseguidas, discretas. Entumecido despertó de su letargo al cabo de algún tiempo, sin dejar de soñar, aún con los ojos bien abiertos, estiró cuán largas tenía sus piernas en un alarde de destreza que lo alejó de la orilla hasta casi el mismo centro, donde después de croar dos veces huía rápidamente.
Le vi años más tarde y le pregunté por su sueño y me respondió que aún esperaba al príncipe que todos llevamos dentro…

3 Comentarios
  1. Toni GC: mucho ingenio para escribir esto tan maravilloso.
    Mi voto
    Volivar

  2. Que hermoso relato, el remate me pareció genial.
    Un abrazo y como siempre mi voto.

  3. Muy buen relato, Toni. Felicitaciones y mi voto.

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