Putos breves (ficción jedionda) XXIII
17 de Febrero, 2012 2
0
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

“Me entendiste igual cuando te dije aquello sobre que mañana pensaba en ir a dar una vuelta, y vos me saltaste con lo otro aquello de `está mal dicho´ y yo te respondí `me entendiste igual´ y ahí, acordate, fuiste vos el que puso la cara de un `me da lo mismo si vas a dar una vuelta o a que te monten 16 gendarmes correntinos enfrente del Monumento a la Bandera, en cuatro y con el ojete en flor´, y sí, fui yo el que porque sí media hora después tiró por la ventana del dormitorio ése celular tuyo de tres mil quinientos mangos que tanto te gustaba y tanto buscaste después para sufrir como un idiota por la pérdida ésa. Pero vos dejaste morir a la perra y si me dejo llevar por ése hecho y así recuerdo algo más, entonces me acuerdo que yo ahí me quedé pensando que si aceptaba eso como cierto, definitivamente tenía que, de golpe y progresivamente, empezar a ver y saber todo cuanto estaba digamos, todo revisto de otra forma, la verdad era pensé, la que me había sido velada tantos años (no tantos), o al menos así lo creí ahí, mientras se me estaba revelando la verdad. Esto es un decir, ver explotar contra la calle un celular no tiene precio, y la palabra verdad engloba un derrotero de sucederes y estaciones que mejor dejar los detalles desordenados y llegar, derecho como se dice, al meollo de la cuestión. Morir duele, pero sobrevivir tiene su saga que, si bien continúa, apenas ofrece amparo.”
2 Comentarios
  1. Morir duele, pero sobrevivir tiene su saga que, si bien continúa, apenas ofrece amparo” Buena frase, pero .. morir duele??? Saludos

    • Esa pregunta (¿Morir duele?) aparece medio paródica en la noche de los muertos vivos, en que se comían los cerebros, saludos y gracias, l.

Deja un comentario