Quietud
12 de Junio, 2012 7
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La sala estaba desierta, todo en orden, en su sitio, y así
había sido durante miles de años.

El polvo era el dueño de aquello y la humedad
su señora, la soledad añoraba un atisbo de compañía y el silencio reinaba .

El pianista entró y se dispuso en medio de aquella sala. Se arremangó y empezó a mover los dedos en el aire tocando una pieza hace tiempo olvidada. Tocaba y tocaba y ni el tiempo pudo obligarle a
parar.

El polvo seguía en su sitio, inmóvil, la humedad impasible suspendida, la soledad quedó satisfecha y el silencio… el silencio recobró vida.

7 Comentarios
  1. Magnífico. Me ha encantado ese: “y el silencio… el silencio recobró vida”. Un abrazo compañero. ¡Nos leemos!

  2. ¡¡¡Escalofriante, Edu!!

  3. Buen micro, saludos y mi voto.

  4. ¡Gracias por vuestra lectura y comentarios! Se agradecen de verdad. ^^
    Un abrazo.

  5. Pues aquí otra que te sigue. V

  6. Muy bonito Edu, te voto. Aunque no he entendido cuando dices que el silencio primero reinaba y después cobró vida.

  7. Estas lineas me has recordado a una escena de El Pianista, de Roman Polanski. Me ha gustado leerte. Te dejo mi voto.

    Un saludo.

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