Recóndito ser
4 de Diciembre, 2011 1
0
     
Imprimir
Agrandar Tipografía
5879294541_79a25ff19b_z_large

Hace tiempo que no maullamos.Que no resbalamos por nuestro mundo secreto. Que no ponemos trampas a nuestra locura. Que no nos envenenamos de oscuridad. Que no convertimos en certezas nuestras fantasías irrealizables. La lógica de lo racional nos inunda; no hay duda de que estamos vestidos con finas capas de amargo humor. Es nuestro azar desbarajustado, es nuestro enemigo circunstancial. Es nuestro momento despistado, es la guerra de paz entre nuestras manos sin imán. Es la inclinación a la soledad de mi silencio hostil cuando toda superfície deja de ser sólida.

Existe la probabilidad de que tomase la dirección equívoca, la opción inconsciente de nuestro problema; pero defiendo lo evidente: “la felicidad individual no es un mito”, y me faltan tantas arrugas, que tengo la profunda convicción de que cuando gire la próxima a la derecha, toparé con el nuevo ser de mis crímenes culpable, capaz de dedicarse a infringir las nuevas leyes que nuestros cuerpos impongan.

Por supuesto, tengo pensado extender este rumor a mis próximos días. En horas inconfesables, un Noviembre de 2011; desde la profundidad del sótano de mi recóndito ser.

1 Comentarios
  1. “Es la inclinación a la soledad de mi silencio hostil cuando toda superfície deja de ser sólida.”

    Una frase que invita a la reflexión. El texto es muy sugerente, poético y fantasioso, para explicar el comienzo del desamor y el reclamo de la independencia del individuo frente al otro.
    ¡Enhorabuena!

Deja un comentario

Espaa

21

Seguidores

17

Publicaciones

44

Veces que ha sido leído este artículo