A sus ochenta y dos recién cumplidos,como había hecho tantas veces de niño, sacó al porche su caballete, mezcló las témperas en la paleta de su malograda imaginación y satisfizo, a través del papel, el sueño de lo que siempre había querido ser. Sencillo pero imposible.
El viento a su favor, su viejo bloc esperando en blanco, distintos pinceles y colores, pero siempre la misma imagen: el rostro de una mujer.



Muy bonito. Me ha gustado mucho!
Saludos!
Muchas gracias Carmen! me alegro de que te haya gustado
Un saludo.
Realmente muy bello tu micro Rosa.Encantadora la imagen. Saludos desde Brasília.
Muchas gracias rosemarie!
Un abrazo!
Una escena sencilla y acogedora.
“satisfizo, a través del papel, el sueño de lo que siempre había querido ser”
Eso hago yo también; no con pincel, sino con bolígrafo, pero al caso…
Un abrazo!
Luna
A veces las cosas no son lo que parecen
Un abrazo!
Gracias Luna!
sólo tengo una palabra : encantador.gracias
Gracias Violeta!
Un saludo!