Despierto de un terrible sopor, que me inquieta cada vez que transito en sueños por pasajes de mi vida, que a veces pienso que no han existido, por ser tan breves que no hay espacio que los contenga, se escapan como se escapa el liquido de un envase roto, sin que los dedos de mi mano puedan contenerlo.
El tiempo inexorable se acumula sobre las espaldas de un ser que aspira todavía a ser joven, lo vivido consuela, cuando se piensa que el tiempo no es perdido, que las agujas del reloj y las hojas del almanaque desprendido, no son más que un pretexto para justificar la existencia propia y ajena.
Pensaba en Kafka y su “Metamorfosis” cruel sinopsis de una vida que aspira a ser mejor, que se hunde en la cotidiana rutina del personaje, de la cruel armadura que como cuerpo a veces soportamos. Pienso en los reptiles que cambian de piel y rejuvenecen, asi me gustaría vivir, beber del elixir de la eterna juventud, no por el hecho de ser joven per se, sino por la oportunidad de detener el deterioro que ocurre con la madurez, se trata de que la estructura del barco no sea presa del herrumbre, de renacer como el ave fenix y cruzar el firmamento con la fuerza que te da la presencia de unas nuevas alas, se trata no de abandonar los amores o las creencias; sino de fortalecerlas y llevarlas hasta un cenit, desde donde yo divise mi propio ser, mas allá del plano puramente físico hasta alcanzar una nueva dimensión como habitante de este planeta que a ratos habitamos.



Felicitaciones, muy bueno, es verdad de a ratos habitamos este planeta y de a ratos otra cosa o algo que no sé bien como definirlo.
Que profundidad tiene esto que escribes. Felicidades y que cada vez el rato de habitar este planeta sea mayor pero con las ganas renovadas del cambio en la esencia del ser . Mi voto y te sigo. Un saludo.
Gracias Nanky, pueda ser que a veces la realidad se confunde con los sueños o con planos que no manejamos