En la escuela, la profe contaba que no debíamos hacer caso de sábanas blancas. Tampoco prestar atención a mitos como el arrastrar de cadenas. O el ulular por angostos pasillos sobre gentes aterrorizadas. Patrañas. No debíamos dejarnos impresionar por leyendas recurrentes sobre velas misteriosamente apagadas. Ni hacer caso del efecto de gritos ahogados en la oscuridad o sombras braceando en las tinieblas.
Me hurgué en la nariz pensativo, escuchando a la profesora añadir enfática: «Todo eso está demodé. Estamos en pleno siglo XXI. A vosotros, futuros fantasmas, os enseñaremos otros trucos». Y todos nos carcajeamos mostrando nuestras risas sin dientes.



Muy simpático tu micro, Lengua, felicitaciones y mi voto.
Me ha gustado mucho, enhorabuena y voto.
Lengua, está canijo eso de que en un futuro no muy lejano sea, tal vez, una realidad el carcajearnos mostrando una boca desdentada.
Qué belleza de micro, o de micros que has publicado. El de hoy, para mi gusto, es el mejor.
Mi voto
Volivar
Definitivamente, me gustan tus micros. Creo que trascienden a su tamaño y nos ilustran mejores y diferentes formas de transmitir. Son muy refrescantes. Felicidades y voto.