Solteramente cazada
9 de Abril, 2012 4
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Te casaste para ser soltera a escondidas, para alejar tu ser del mercado libre de los hombres
mensos. Caíste en cuenta muy tarde que tu hombre es uno más de esos de calzado largo y de palabras cortas, hombre de besos fríos. Vas llenando tus ilusiones diarias de fotos pasadas, te tienes pagando el precio ese de ser cónyuge esposa en vida íntima. En cada uno de tus cabellos llevas escrito un deseo de juventud, tu pelo es un libro de hojas color azabache con manchones blancos, eres mujer anciana infeliz, de sueños jamás vividos. Muy dentro aún llevas el recuerdo de aquel hombre que paseó una vez por tu vida y te hizo creer en el amor verdadero, ese hombre que se hizo inmortal en el recuerdo, el que se aparece de noche cuando tu marido te da la espalda en esa gélida cama solitaria que a veces se siente hasta de tres. Estás cazada porque te cansaste de vivir vagando salvajemente en las planicies de hombres sin cura. Tú que cuidaste cada centímetro de tu piel para que la lamiera el más puro de los amores, tú que cuidaste tu virginidad para abrirle tus piernas a ese hombre que llevabas pintado en tu adolescente corazón. Es por eso que las mujeres casadas son más deseosas que las solteras, porque una aventura siempre estara próxima, pero una aventura en silencio, una aventura a solas de mujer a mujer, entre el corazón y la mente, en la encrucijada de la existencia incondicional, donde un hombre rara vez llega, donde un hombre rara vez aparece para despedir jubilosamente amada de la vida a una mujer tan solitaria como tú.
©Jasp Galanier
4 Comentarios
  1. Perdona yo no soy entendida, pero me parece casi perfecto, me ha emocionado mucho,sobre todo por su contundente realismo…gracias

  2. Soy muy joven para entender de mujeres casadas. Pero me gusta.

  3. Por eso soy renuente al matrimonio.
    Y lo digo en serio.
    Mi voto.

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