Sucinto Gómez, micropanfletista
31 de Mayo, 2012 3
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Deprimido y furioso por no lograr publicar, el microcuentista Sucinto Gómez, se buscó un enemigo de envergadura. Nadie medra sin hacerse enemigos, pensó. Y la emprendió contra los voluminosos libros que abarrotaban el mercado. Contra esos modernos testigos inútiles de la anodina época actual y contra sus no menos despreciables autores. Sucinto se puso manos a la tinta, presto a elaborar un microlibelo, denigrando a esos escritores sin gusto, cargando la pluma contra ellos. Con más saña, cuanto más nórdico era el autor. Creaba encrespados microrrelatos contra aquellos cúmulos de cientos de páginas y sus autores. Pasaba las noches escribiendo de claro en claro y los días de turbio en turbio. Los micropanfletos asomaban ya por los cajones repletos de su escritorio. Hasta que un día, Sucinto, conoció a un editor interesado en publicar su obra microlibelística. Llegada la hora en la que, por fin tuvo, su ópera prima impresa entre las manos, Sucinto lloró emocionado. Hubiera matado por vivir ese momento. No sabía que ya lo había hecho: el cadáver de su inspiración yacía ahogado bajo el peso de aquellas mil doscientas páginas.

3 Comentarios
  1. Excelente, Lengua, felicitaciones y mi voto.

  2. Mi querida lengua. . por medio de este comentario (si es que no me lo borran lo organizadores de la red) me despido de ti, con quien compartimos alegrías y tristezas… resulta que los señores de Falsaria insisten en culparme de que yo mismo me pongo corazoncitos en mis narraciones, lo que se traduce en la calumnia más atroz que he recibido en mi vida.
    Volivar, que no te va a olvidar, amigo.

  3. me gusto el relato, felicitaciones ***

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