Yo me sabia que a esa persona especial a la que tanto se odia, se le busca joder los días y si se puede mas allá de la muerte.
Que descuido, de veras, Que aquí trata de máximo el mal desearle en pensamiento, y ante ella humillarse, temerle hasta cuando da la espalda.
Pinche gente pendeja “así es la vida y no podemos hacer otra cosa”
O bueno, no.
Si eso creen, es porque aceptan que el mundo le pertenece a los mas fuertes.
¡A practicar con los débiles, pues!
¿Quien me lo prohibirá? ¿Las leyes? ¿Dios? ¿Ese montón de idiotas que rinde tributo a todo lo que desprecia?




Un texto con una clara reivindicación. No dudes del poder de las palabras, en tiempos convulsos y de crisis como los que vivimos pueden suponer un antes y un después. Mi voto.
…Dire quien me lo prohibe: Yo mismo.