Tras la esencia del aliento de tu piel, voy en busca de un ser. Un ser inexistente, infinito, lento, veloz, imparcial, respetable, respetado, querido, amado, educado, venerable, simpático, penetrante, sincero, total, entregado, apasionado, motivado, tranquilo, calmado… Un ser que tras todos estos complementos, no deje de ser él mismo. Sea auténtico: que lo que haga, lo haga de verdad; que lo que diga, lo diga de verdad; que lo que sienta, lo sienta de verdad y lo más importante: que lo que aporte lo aporte realmente porque lo hace con amor. Amor incondicional. Ese amor que pase lo que pase, suceda lo que suceda, siempre estará ahí. Nunca me dejará de lado ni abandonará. Siempre podré contar con él. Nunca me reprochará ni tirará nada en cara. De hecho, pensará: ¿Cómo he podido vivir todo este tiempo sin ti? Pues éso es Dios. Éso es amor.
That’s god, that’s love


