El hombre, sueco o finlandés, no hablaba español. La mujer, española, no hablaba ni sueco, ni finlandés, ni inglés. Aun así, ambos parecían estar disfrutando de la compañía del otro. Durante los primeros cinco minutos de la conversación el hombre intentó pronunciar correctamente el nombre de ella: Remedios. Después le tocó el turno a Remedios de intentar pronunciar el nombre de él: Björn. Reían y bebían, apartados de la pista de baile. El sueco, o finlandés, bebía más rápido que ella, y siempre combinados. Remedios pedía cerveza, no quería pasarse con el alcohol y, además, le preocupaba gastarse más dinero de la cuenta. Había tenido que ahorrar durante un año para poder costearse sus vacaciones a Ibiza. Björn, entre gestos, le recomendaba tomarse una caipiriña. Remedios, ante la insistencia de su acompañante, y ayudada por los efectos del alcohol, le confesó que no tenía mucho dinero. “Son tiempos difíciles” le decía mientras frotaba los dedos índice y pulgar, gesto universal para indicar dinero. El finlandés, o sueco, por un momento se mostró incómodo, pero en seguida se recompuso e insistió en pagar las consumiciones de Remedios que, halagada, no se atrevió a decir que no. Una hora más tarde salían a la calle, entre risas, aunque sin hablar de nada en particular. Fueron al hotel de ella, Björn insistió en acompañarla. Remedios se dejaba llevar, había ido a la isla a disfrutar. Al llegar a su modesta habitación pasó cierta vergüenza. “Son tiempos difíciles” volvió a decirle al sueco, o finlandés, repitiendo el gesto que indicaba dinero. Él entendió perfectamente lo que se le decía, así que nada más terminar de hacer el amor no se olvidó de darle dos billetes de cincuenta euros a Remedios. “¿OK?” le preguntó, mientras frotaba el dedo índice contra el pulgar.
Tiempos difíciles



Muy buen relato, Felicidades!
¡Gracias Carlos!
A veces es mejor no entender lo que queremos decir. El final es ingenioso aunque un poco triste. Pero la vida es así a veces. Me gusta mucho como escribes Jon y como describes a los personajes. Mi voto. Besos
Gracias Beraui, la verdad es que sí que es un poco triste, pero seguro que la protagonista con el tiempo se acabará riendo de la anécdota.
Un beso.
Buen relato, Jon, un saludo y mi voto.
Gracias Vimon, ¡saludos!
Calladita le hubiera ido mejor. Lastima que al no poder comunicarse como es debido acarreó que él se llevara una impresión de ella, que no se ajustaba a la realidad. Me encantó. Hay que tener cuidado con frotar los dedos, sobre todo donde y en que momento, ja ja ja.
Un abrazo y mi voto.
Gracias Lucía, el lenguaje de los signos es universal, pero a veces lleva a confusiones…
Un abrazo.
Hola Jon.
¡Que buen relato.!
Para el fue natural pagar y para ella toda una experiencia cobrar. Se planteó así.
En el interior de cada uno, deberán resolver el dilema moral.
Abrazo y voto.
Eso es Richard. No hay mal que por bien no venga, dicen por ahí.
Un abrazo y gracias.
Jon Igual: amigo, con dos publicaciones te estás descubriendo como un excelente escritor, que lleva el tema agradablemente a un final que nadie espera,de sorpresa.
Felicidades
Mi voto
Volivar
Mucha gracias Volivar, se agradecen tus palabras.
Un abrazo.
Excelente ejemplo de lo que es la incomunicación, o mejor dicho la mala interpretación entre dos personas.Al menos ella le sacó partido a sus vacaciones en Ibiza¡¡.
un saludo y mi voto.
Él también le sacó partido a las vaciones, jeje. Cuantas veces habremos malentendido lo que se nos quería decir… Gracias y un abrazo.
Yo no creo que se hayan malinterpretado. Todo se entendió entre ellos. A veces en vacaciones se hacen cosas que son extrañas a nuestra cotidianeidad. Muy bueno, Jon Igual. Mi voto
Para eso están las vacaciones… Gracias por tu comentario, un abrazo.
Que bueno Jon Igual, me ha encantado!
Mi voto. Disfruta de la portada
Un abrazo
Gracias Coinup, por tu comentario y por llevarme a portada.
Un abrazo.
Es seguro que no se entendian o realmente los dos se entendian perfectamente? Me habría gustado ver la cara que le quedó después a ella.
Un abrazo
Diadenes, pues queda abierto a la interpretación de cada uno, personalmente creo que hubo malentendido, pero quien sabe….
Un beso.
Un relato interesante. Me gusta la reflexión que hace también Diadenes ¿es seguro que no se entendian o realmente los dos se entendian perfectamente?
A mí despues de leer el relato, me queda esa duda… y me gusta esa incertidumbre
Un abrazo y suerte!
Gracias Alex, ¡bienvenido!
Buen relato Jon, la lectura es fluida, no le sobran palabras, lo expresas todo muy bién, y a mi entender es casi casi un microrrelato extendido, buena la sorpresa final!.
Saludos y un voto por supuesto!
Gracias Jose María, la verdad es que al publicarlo se me olvidó ponerle una categoría, y salió solo eso de que es un microrrelato. Como tú dices, también creo que encajaría mejor en “microrrelato extendido”.
¡Gracias por pasarte!
Yo también opino que con el tiempo la protagonista acabará riéndose de la anécdota. Si ya hablando el mismo idioma aveces se hace difícil entendernos, cuánto más hacerlo por signos.
Me gustó tu relato, corto y preciso. Saludos y voto.
Yo otra vez. El tema es si ella no aceptó los dos billetes, o como en el caso de las copas, se dejó llevar. Eso aclararía las dudas que algunos se plantean, pero entonces el relato ya no sería igual.
Eso es María, la duda siempre estará ahí. Gracias por pasarte, un abrazo.
Acabo de publicar mi primer relato en Falsaria, soy nuevo por aqui.
Si alguno os apetece leerlo:
http://www.falsaria.com/temas/publicar-cuentos/la-incomprension/
Un abrazo. Alex
Me gustó mucho, Jon. Es evidente la eficacia y fluidez de tus escritos. Abrazo y voto. T.H.Merino
En primer lugar, Jon, mi más sincera enhorabuena. En segundo lugar, creo que al recurrir a ese gesto de los dedos para expresar “dinero” de manera insistente, pones al lector en alerta. Es evidente, que ese gesto va a tener relevancia, importancia en el relato.Y así es, cuando llegamos al final. Es un recurso muy cinematográfico. Me ha parecido un micro “alargado” con un buen ritmo, una buena exposición de la escena y un excelente desenlace. A mí personalmente, no me ha creado ninguna duda sobre si fue o no un malentendido: creo que lo fue.
Como única salvedad, tal vez substituiría, en alguna ocasión, los nombres propios de los personajes por pronombres o sustantivos.
Mi más sincera enhorabuena. Me ha gustado mucho. Un abrazo.
Muy bueno ese metalenguaje, Jon. Mi voto.