A mi izquierda sobre el río un relámpago rompe el cielo ¡Qué fuerza enorme! Un instante después me sacude su trueno. Se me erizan los cabellos en un escalofrío. Ha sido como una foto que congeló al mundo, y ahora todo arranca de nuevo. El viento ya sopla con fuerza y comienzan a caer los primeros gotones de lluvia de un horizonte cada vez más negro. Pego la vuelta y veo que la gente se desbanda intentando protegerse. Estoy volviendo con un trotecito cansino, pero la lluvia arrecia y se trasforma en diluvio. No sé bien, pero tengo miedo. Soy el único que corre, a lo sumo veo grupos de dos o tres personas bajo los árboles. ¿Cómo estarán todos los míos en la playa? La calle ya está inundada y el agua comienza a cubrir la costanera. Los automóviles qué pasan provocan enormes olas. Debo hacer un gran esfuerzo al saltar sobre el agua que corre sobre la acera y recibir entonces el cachetazo de un viento enloquecido que sacude frenéticamente los árboles.
Pude, ya estoy sobre la escalera cegado por el agua y el viento y comienzo a descender por ella.
— ¡Miguelito! ¿Qué haces en la escalera con cara de chinito?
— ¿Te mojó mucho la lluviecita que cayó?
¿Lluviecita? Estos grandes no ven nada, pienso mientras me cuelgo del cuello de mi madre.
Me hace girar varias veces sobre ella. Todo son ramalazos de color: verdes, celestes, sol, marrón. Bajo la vista y veo su rostro risueño inmóvil en medio del vórtice ¿No es la más linda de todas, mi mamá?
Diminutio

LUIS_GONZALEZ
Hermoso relato, inocente e imaginativo, mi voto…
Diminutio
Te agradezco Luis. Por un rapapolvo que me dió Lu Hoyos recién comprendí lo que eran los microrrelatos. Tienen un campo enorme. Un abrazo
LUCIA UO
Que bello tu relato.
Cuando empiezas asumo que es un adulto quien está narrando, para enterarme luego que era un niñito. Había perdido tu publicación, casi que no la encuentro.
Muy dulce tu relato. Me ha encantado.
Un corazón y un abrazo.
Diminutio
Gracias LUCIA ¿Que debo hacer para no quedar tan “Sumergido”? El domingo estas de parto con Ramona jajaja ¿Que Hora prefieres?
Un beso para ti
LUCIA UO
ja ja ja ja Y yo que todavía no atiendo uno. Estoy en pañales ja ja ja.
Tu Ramona y su bebé son los que dicen, yo solo tengo que correr. Gracias por avisar. Tengo que preparar el equipo, no vaya a ser que me equivoque y lleve otro maletín.
Mil gracias.
Un gran, gran abrazo
SALAMANDRA
Estoy de acuerdo Diminutio:
La mas linda de todas…
Es la nuestra.
Diminutio
Hace tanto que la perdí, que su recuerdo ya es solo una idea. Hazle unas estrofas a la tuya. Para que con tu poesía la mía reverdezca en mi memoria. Perdón, siempre trato de aprovecharme de ti. Un abrazo
MI-OTRO-YO
AMIGO CARLOS (DIMINUTIO)
MI NOMBRE ES Miguel Eugenio Ortiz Magro y es para mi un Honor inmerecido
el que utilices mi poema con los fines descritos en tu correo
ADELANTE Y FELICITA A TU MUJER POR TENERTE DE MARIDO.
Lu Hoyos
Seguro, Diminutio, es la más linda de todas. Mi voto.
Diminutio
Gracias Lu. En realidad tu eres la culpable, gracias a los comentarios que intercambiamos en “Un lance de verano”. Me abriste la cabeza con los microrrelatos.
Ya estoy colocando otros
susanna
Una fresca y emotiva historia, que rescata la descripción sencilla, pero concreta , de un niño, en un momento de lluvia torrencial y toda la simpleza cargada de tantísima ternura para ese final, que es sumamente bello. Y estoy de acuerdo con vos, Diminutio y con Salamandra:es la más linda de todas…porque es la nuestra!!.
Diminutio
Gacias Susí. Dentro de poco volverás a verla así. Un beso
VIMON
Muy bello relato, saludos y mi voto.
Diminutio
Gracias VIMON , sean uno o miles los corazones valen
volivar
diminutio: ojalá siempre tuviéramos esa observación infantil; así la felicidad no nos abandonaría.
M voto
Volivar
Diminutio
La tenemos volivar. Al superar cierta edad (bastante) te despojas de las mil y una ataduras que te impuso la vida. Y sin pudores retomas la sencillez de los primeros años. No vuelves a ser niño, pero ¡Guay! del que te quiera impedir sentir como entonces. Gracias
Maria Edith
No se que es mas hermoso, si el micro cuento o los comentarios que cada uno de ustedes hace al autor. El final del micro: “Me hace girar varias veces sobre ella. Todo son ramalazos de color: verdes, celestes, sol, marrón”… Me recordó mi madre, solo que la mía, me hacia ver centellas.
Ha sido un gran placer leerte Diminuto, tienes razón cuando dices que con la edad nos despojamos de las mil ataduras que nos impuso la vida, y retomamos la sencillez de los primeros años. Esa sencillez nos permite observar la vida como lo haría un niño, disponiendo claro esta nuestra mente y corazón a un verdadero despertar de la conciencia.
Abrazos!
Diminutio
Estimada Maria. Hablo bastante bien pero a mis palabras “se las lleva el viento”. Demoro mucho al escribir pero en las letras eso no importa. Es muy difícil que mis escritos se publiquen, ya no me queda ni el tiempo ni el ánimo de competencia que ello supondría. De modo que ya ves, solo escribo para expresar de una manera “elegante” mis sentimientos que en general son universales. Con gran sorpresa Falsaria no solo los difunde. Me permite como en tu caso, sentirme sincronizado con personas capaces de mirarse para adentro y reconocerse. Una alegría conocerte y mas que abrazos, Besos!
LUCIA UO
Carlos.
¡¡Que cosas dices!!.
“Ya no me queda ni tiempo, ni ánimos”.
Ja ja ja.
Tú puedes hacer lo que desees, tienes talento a borbotones. Escribes maravillosamente
bien. Nunca se sabe las sorpresas que nos depara la vida. Estoy segura que tendrás mucho éxito.
Un gran abrazo
Diminutio
¡Te he pescado LUCIA! Que haces aquí en lugar de estar leyendo “Ramona, el principio del éxodo”. He tenido que arrastrar a tus 5 niños por medio continente y ahora no quieres saber nada de ellos ¡Vamos, no me enfades!
LUCIA UO
Carlos.
No me has pescado. Me acabo de despertar.
Donde vivo son las 6.55 de la mañana del día lunes. Tenemos 12 horas de diferencia.
Este comentario debe ser de anoche, antes de irme a dormir.
Buscaré a Ramona, espero que a pesar de no tener práctica en eso de traer niños al mundo, (Solo puede ir a la clases la semana pasada), todo salga a pedir de boca.
Gracias Carlos por ese bello detalle.
Un gran abrazo