Entre las ramas se asoman los últimos rayos de este sol, aquél que nos consumió en lo alto del cielo brillando y ahora debe esconderse.
Ha llegado el invierno, las lluvias, el frío y con ello la calma.
Nuestras pasiones se han vuelto aguadas, por razones diversas e inconscientes. Miedos, climas adversos, prejuicios, propios sentimientos reprimidos por todo lo otro.
Aún así fue casi un perfecto acuerdo propuesto y aceptado inmediatamente.
Sin rodeos, sin más vueltas, todo lo rápido que comienza se apaga y esconde como este inmenso sol tras las ramas.
Pero es muy grande, sigue viéndose, sigue iluminando y calentando la madera, cegando con su luz a curiosos que ven de cerca.
Aún así, es sólo cosa de tiempo para que sea reprimido, llevado al olvido y enterrado bajo tierra.
Últimos rayos
12 Comentarios



Me gustó. Te dejo mi voto.
Lumiere ¡un gusto que leas mis entradas! Muchos saludos.
Todo tiene un principio y un final, el sol al final se acaba poniendo. Gran micro. Mi voto.
Muy cierto, siempre el sol termina poniéndose pero, aunque con ello se vaya la luz, siempre queda un poco de ésta en otro sitio, dentro de nosotros. Un saludo, ¡gracias por el voto!
Marisol: felicidades por esta obra, tan hermosa.
Mi voto.
Volivar (Jorge Martínez. Sahuayo, Michoacán, México
Muchas gracias Volivar por el comentario, ¡saludos!
Buen micro, saludos y voto.
¡Muchas gracias Vimon!
Los atardeceres siempre nos llevan hacia la nostalgia. Felicidades, mi voto. Un abrazo.
Quizás porque muestra un fin, pero un fin, igualmente, conlleva cosas favorables, aunque nos cueste más fijar la vista en ellas. ¡Muchas gracias por el voto y comentario!
Muy hermoso y con mucho ritmo. Me gusta.
¡Muchísimas gracias Jorge!