Fíjese cuánto le querría que le abandoné para que se casara con la hija única de los terratenientes. Además de pobre, dejaba al amor de mi vida, sí señora. Pensaba solo en su bien al plantarle. Hasta hube de irme del pueblo, por el qué dirán. Cosas de juventud, ya sabe usted. Ahora, en mayo, cumplimos nuestras bodas de oro. Él enviudó muy pronto, ¡qué desgracia!, y ella tuvo ese horrible accidente que la llevó al Camposanto con sus padres. Lástima de famila. Todo en un par de meses, ya ve usted. Deje, deje, la sirvienta le traerá más café.
Un clásico: falta de pruebas
3 Comentarios



jajajaja muy divertido. Saludos y que sigas produciendo.
Está muy bien, me he reído un montón!!!
Es bueno, es bueno, tiene contenido de fondo. Los verdaderos Micros son estos, los que en pocas líneas lo dicen TODO!!!
Un abrazo