Un matrimonio de sueño. Un matrimonio de ensueño. Un matrimonio en un sueño
25 de Octubre, 2012 2
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Para maya, ella llevaba el vestido blanco.

 

Un Ford modelo T azul cobalto abría su puerta derecha frente a una catedral. De él bajaba un parsimonioso vestido que te contenía, con una larga cola que dos niños lindos, monitos los dos, como de catalogo, sostenían mientras caminabas.

En el fondo sonaba un estridente clavicordio que le gritaba al mundo que dejarías de ser una señorita más para ser la señora de algún don de algún lugar.

No encontraba mi lugar allí, no sabía como actuar antes de que me vieras, yo con mi traje negro entre tanta alegría. Pasaste a mi lado y me miraste y no sabías quien era; sonreíste como se le sonríe a un desconocido, a una pared.

Caminaste hacia la entrada donde te esperaba el hombre de tus sueños, con un vestido gris (pasado de moda por cierto), alto y con sonrisa Colgate. Te tomó por el brazo y subieron los escalones que los separaban de su futuro juntos.

Dicen, que cuando se sueña con matrimonios alguien va a morir y creo que he muerto una y mil veces allí, en cada escalón de aquella catedral, una y otra vez, he muerto con tu “sí, acepto”.

Desperté y en la confusión de lo sucedido, llamé a tu casa, después de meses que ahora eran años de no tocarte con mi voz, de no sentirte en tus palabras. Te llamé y tu madre contestó, “se ha ido a tomar un vuelo, se va de luna de miel” dijo.

Colgué el teléfono y volví a dormir, tal vez pudiera alcanzarte en el aeropuerto.

2 Comentarios
  1. Bien escrito y pautado. Mi afecto y voto. T.H.Merino

  2. Buen relato, Ars, saludos y mi voto.

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