Las notas vibran sobre mí vientre y el pulso de sus manos me acaricia las piernas. Suspiro y me paro a oír el gemido de placer que eso le produce. Me mira seria, completamente concentrada en mi, en mi piel. Sonrío con los ojos cerrados, dejando caer mis pestañas. Siento su lengua sobre mí, recorriéndome, casi memorizando cada curva. Estremezco mi cuerpo curvando la espalda hacia arriba, acercándome a ella, a su boca. Le rozo sus labios con los dientes, muy despacio, acto seguido me abraza los pechos con sus manos desesperada. Rozo mis manos por los tatuajes de su espalda, pienso en su voz. Le arranco el carmín. Mancho su cuello, su pecho y su vientre con el rojo de sus propios labios. Los suaves rasgueos engendrados de la guitarra de Slash marcan el ritmo de su mano. Me muerde las costillas fuerte mientras araño mechones de pelo rojo anaranjado, ardiente como el fuego, como ella, como su voz, como sus manos en mí. Grito, grito con razón dejando mis pulmones sin aire y la veo sonreír por primera vez. Su pelo se aleja de mis dedos mientras baja poco a poco, me besa dulcemente, despacio, saboreando. Sus uñas arrancan la piel de mis muslos, intento agarrarme a algo, solo encuentro las sábanas. Grito aún más, jadeo, creo morir, sólo pienso en ella, en su boca, jadeo. Deprisa, más deprisa. Me acerco la mano a la boca y muerdo mi propio dedo con furia, el pinta uñas negro se cuartea. Oigo unos golpes en la puerta gritos quejándose de algo a lo que no presto atención. La deseo más, otra vez dentro de mi. Tienta mi pezón con sus dedos y la otra mano cumple mi ansia. No puedo dejar de gritar, es demasiado placer, grito fuerte, aún más fuerte y los quejidos al otro lado de la puerta elevan el tono como una competición, jadeo. No la volveré a ver, solo oigo una guitarra.
Una noche
4 Comentarios



Te doy mi enhorabuena y mi voto por este relato erótico de creciente intensidad y gran realismo.
Muchas gracias
muy bueno, me re gusto
Un texto muy erótico y bien escrito. Saludos y mi voto.