La mía ha sido una vida errante. Un continuo viaje que me ha llevado dispuesto a iniciar cada aventura con la misma ilusión de la primera. He conocido países remotos, lugares increíbles, las peores guerras y los amores más intensos. Personajes siniestros y amigos entrañables. He gozado de veladas de amor intenso, de suspiros profundos y de hastíos eternos.
He vivido noches de abandono, que me envolvían en la oscuridad del sueño y de otras, en las que desvelado, avanzaba con paso presto. He tenido largas temporadas de triste retiro, que me tenían cabizbajo a la espera un nuevo destino. También épocas intensas, donde las misiones se sucedían sin tregua.
Mis experiencias iniciales, fueron pausadas, adquiriendo velocidad con el tiempo. Mi memoria, tan llena de historias, acaba por fallarme y el paso de los años ha hecho que pierda vigor en mi apelmazado cuerpo.
Fruto de una extraña maldición que me acompaña, mi paso era tanto más fugaz, cuando más me interesaba mi servicio, relentizándose hasta el agotamiento en aquellos que se me hacían especialmente soporíferos. Alguna vez, incluso, tuve que ser rescatado cuando estaba a punto de perderme en uno de esos efímeros destinos.
Siempre guiado por su mirada atenta, sumiso a sus indicaciones, sintiendo el roce de sus dedos y la seguridad de su mano. Así ha sido mi vida de satisfecho marcapáginas.



Ja ja, vete a la porra Pedro, yo viviendo apasionada el relato para terminar con el marcapáginas.
Me ha encantado, y encima me obligas a leerlo de nuevo sabiendo ahora quién es el protagonista.
Un beso y voto
A veces nos quedamos con las etiquetas sin ver mas allá de lo que representan. Una vida así de plena e interesante, quizá merezca la pena de ser vivida, aunque a uno le llamen “marcapáginas”. Puede que ese sea el precio a pagar.
Gracias por tus refrescantes y alentadores comentarios. Otro beso para ti.
¡Muy bueno! Manteniendo la intriga hasta el final. A medida que leía iba tratando de adivinar
Le doy al corazoncito.
Saludos.
Gracias Luna, me lo guardo.
Muy ingenioso, Pedro. Saludos y mi voto.
Gracias Vimon, otro fuerte saludo para ti.
Buen relato, mejor final,
Saludos
Netor, gracias por tu comentario y tu atención.
Vaya por dios, era un marcapáginas. ¡Qué decepción más grande!
Pero si es un marcapáginas muy chulo. Tú no te decepciones por eso. El vino y el puro te esperan.
Uuuueeeehhh!!! me encantó tu micro, podría ser primo de alguno mío (claro el mío muy lejano a este, donde vamos a parar!!). Felicidades Pedro, siempre es un placer leerte! Abrazos y mi voto claro está!
No creo que está tan lejano, incluso se podría pensar que espera dispuesto un nuevo viaje de la mano de una muñeca de porcelana que le observa atenta sin siquiera quitarse el sombrero.
Gracias por tu comentario y tu atención. Otro abrazo para ti.
Qué bárbaro ! Genial ! Qué modo de desarrollar los sentidos , mas te leo mas me gusta, y vuelvo a repetir, desmarca , descoloca el final, me reposiciono y vuelvo a empezar, no, no era Alzheimer ,es un marcapáginas, entrañable como siempre!!voto y beso
Gracias Jorepa, es mi forma de desarrollar las ideas. Me gusta ir desenvolviendo las cosas, descubriendo y describiendo matices que van apareciendo en un striptease que, al final, deja desnuda una emoción.
Otro beso para ti.
El Inmortal perdido de la saga era un marcapáginas, ha sido fantástico leer el relato y el final, un punto y aparte para lo que cada uno haya pensado. Como controlas Pedro Gda. Mi voto, claro.
Erg, es un inmortal muy a su pesar, que soñaba con acabar olvidado en alguno de sus amados “destinos”. Ese punto final, es en realidad en solo un punto y seguido que esconde un “continuara”. El marcapáginas sigue buscando ilusionado, encontrar ese libro, aun por escribir.
Gracias, gracias…. gracias.
Un marcapáginas no vive una vida aislada e independiente de la mano que le posiciona. Éste, tan satisfecho, es un elemento mudo, propiedad de esa persona que…
Quizás un marino, quizás la esposa de un embajador, quizás el criado de un baronet, quizás la cocinera de un trasatlántico… o la modista de… o el carbonero que… o…
Una apasionante introducción, Pedro.
Es cierto Shu, siempre tan precisa como certera. Ya sabes, que estos textos, son solo fugaces explosiones que capturo como mariposas de un día de vida, que prendo con el alfiler del teclado, aquí en Falsaria. Brevemente expuestas a los ojos de expertos y meticulosos taxidermistas que las diseccionan mientras yo corro feliz tras otras.
Ya… sólo quería rozarme con las muchas “historias ocultas” que contienen los colores de la mariposa de tu martes. Fantasmas que esperan ocultos la rampa en la que reecarnarse. Mi favorita, la esposa del embajador, bailarina coral en la inauguración del Folies… antes de los tiros.
Siempre puedes hacerlo, solo tienes que tener cuidado de que en la caricia no se desprendan las escamas que componen el dibujo de sus alas. Esa favorita tuya, suena prometedora y claro, siempre amenazando tiros.
Jajaja que bueno, te doy mi voto.
Genial. No hay mejores protagonistas que aquellos que nos acompañan día a día.
Saludos