A horcajadas en un caballo, al trote, con las manos atadas a la espalda, tu vestido blanco resplandece en la oscuridad de la noche. Vienna, tienes nombre de ciudad lejana y aristocrática, como tu porte.
Una turba de exaltados, alentados por otra mujer, Emma, te lleva a la horca después de haber prendido fuego a tu salón y a tu casa.
El odio y los celos enmarcan los ojos de Emma. La intensidad de su furia, en la manera de fustigar a su montura.
Fuera de sí, más allá del odio, quiere venganza. Se toma la justicia por su mano. El poder en mayúsculas como alternativa a la frustración del amor no correspondido.
Vienna, en silencio, abrazas fuerte con las piernas a tu caballo. Mantienes el equilibrio a duras penas y recuerdas, mientras te conducen hacia la muerte, que has olvidado a todos los hombres excepto a Johnny, a quien esperaste todos estos años; sabes que habrías muerto, si él no hubiera vuelto y que lo quieres todavía, tanto como él a ti.
Pero la barbarie del hombre, la corrupción, el ansia de poder, la ambición desmesurada, los celos, los más bajos instintos te condenan a morir. Y mientras eso sucede, Vienna, callada, gritas en tu interior: ¡Johnny, Johnny! ¿Dónde estás, amor?



Desgarrador y poético relato.
Sólo no me acaba de gustar la expresión del inicio: Ensillada en un caballo,
Ensillada me suena a que le han puesto una silla de montar encima y creo que lo que quieres expresar es que ella es la silla. Quizá, ensilla un caballo.
Una yegua es ensillada, pero una ciudad…
Nelo, no se trata de una ciudad, sino de una mujer. Quería expresar el hecho de que la colocan sobre la montura con las manos a la espalda y en equilibrio precario.
¿Qué tal “A horcajadas”?
Gracias por tu comentario.
Me gustó.
No me gusta “abrazas … con las piernas…” / “Recuerdas… que has olvidado…”
En “La intensidad de su furia, en la manera de fustigar a su montura” falta un verbo. “Enmarcar” no rige la oración después del punto.
Gracias Guillermo por tus comentarios. El tramo que no te gusta es un guiño al magnífico diálogo de la película en la que está basado el relato, tal como le explico a Jesús. Os lo copio para que os deleite.
JOHNNY: ¿A cuántos hombres has olvidado?
VIENNA: A tantos como tú mujeres.
JOHNNY: ¡No te vayas!
VIENNA: No me he movido.
JOHNNY: Dime algo bonito.
VIENNA: Claro. ¿Qué quieres que te diga?
JOHNNY: Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años.
VIENNA: Te he esperado todos estos años.
JOHNNY: Dime que habrías muerto si yo no hubiera vuelto.
VIENNA: Habría muerto si tú no hubieras vuelto.
JOHNNY: Dime que me quieres todavía, como yo te quiero.
VIENNA: Te quiero todavía, como tú me quieres.
JOHNNY: Gracias. Muchas gracias.
Johnny Guitar. Nicholas Ray (1954).
La frase sin verbo es intencionada, la coma (la pausa) le da sentido al verbo implícito. Usar “enmarcar” es una licencia poética, para indicar que lo que hay que resaltar de esos ojos son los sentimientos que traslucen: odio y celos.
Muchísimas gracias por tus comentarios. Siempre me hacen reflexionar sobre mi propio texto.
En pocas líneas consigues delinear una trama de pasiones y rencores, plena de romanticismo y trágicos eventos.
A destacar la estoica entereza de la protagonista, que aún en los momentos más aciagos sigue fiel al sentimiento que la llevó a esas circunstancias amenazadoras.
Se antoja una continuación e incluso una serie de textos teniendo como protagonista a esta mujer de nombre hermoso y espíritu heroico.
Muchas gracias
Gracias Jesús. La verdad es que el personaje se lo debemos a Nicholas Ray y a su magnífica, Johnny Guitar. Es una película que me apasiona. Uno de sus diálogos ha pasado a ser uno de los más emblemático de todos los tiempos en la historia del cine.
Julieta Vigo: día a día espero que en esta red literaria se publique algo de tu abundante y bella inspiración.
Y perdona que me inmiscuya en otro tema: Guillermo Iglesias no tiene razón en su comentario (es mi opinión), porque sí se puede “abrazar con las piernas”, (le diría al compañero, sin intensión de ofender, que abrazar implica también “envolver”). En esta red tratamos de superarnos, y lo hacemos así, señalando errores, analizando significados de expresiones surgidas de muchos países… y eso, la diversidad en todo, nos hace grandes, logramos identificarnos con este medio, el idioma español, tan rico y tan demandante.
Linda tu narrativa, tan inspirada, que, a mí, me gusta mucho. Felicidades, Julieta.
Atentamente.
Volivar (Sahuayo, Michoacán, México)
ESTOY EN PROCESO DE PUBLICAR MI PRIMER LIBRO OS INFORMARE LLEGADO EL MOMENTO
” Vienna, tienes nombre de ciudad lejana…”
Creo, Julieta, que el juicio estético sobre ese nombre, es un dato autobiográfico del narrador. Nos informa que el narrador no es vienés. Asimismo, ese eco de lejanía que le atribuye al nombre de la protagonista, será intuido sólo por quienes vivan lejos de esa ciudad.
Un relato con toques poéticos e históricos, excelente.
Bello relato Julieta y también el carácter que imprimisteis a la protagonista. Tu fuente de inspiración es una película que también admiro, un western diferente con dos mujeres como protagonistas, cuya fuerza está más en los diálogos, que en la acción. Me encantó. Felicitaciones.