Elena era como una mariposa. Llena de colores, vivaz y errante. Cuando los hombres intentaban atraparla, ella agitaba sus alas de sueños y escapaba sin rumbo. Impredecible, como la extraña trayectoria de su vuelo.
Su espíritu inquieto a veces la metía en problemas, pero su sonrisa, distante y helada como el cristal, la amparaba de cualquier daño, de cualquier dolor. Y es quizás por eso, porque jamás sufrió, que nunca se enamoró.
CxF



No sé si pensar qué buena suerte o qué mala suerte. No sufre, pero no siente. No siente, y por eso no sufre…
Elena, es una chica con suerte… Quizas no me atrevería decir chica, más bien el mito que cualquier enamorado/a no correspondido idiolatraría…
hola chicas. Gracias por comentar! No hay que temerle al dolor, que, aunque distinto, es cercano al amor.
salud!
Buen texto, me hizo recordar a algunas “mariposas” que nunca se habían enamorado y escondían su yo detrás de esa sonrisa, de esa máscara. Como anécdota decir que a todos nos llega nuestra hora…jejej recuerdo a más de una “Elena” perder los papeles por algún pez más grande…siempre hay un pez más grande. Mujeres enteras y bien compuestas que movían séquitos de pretendientes y un buen día se enamoran de alguien cuyo juego es más largo y espeso que el suyo. Las sonrisas se empiezan a torcer y tras el maquillaje vemos la humanidad de esas divas… se caen las máscaras y contemplamos las bestias detrás de las bellas. Las falsas y deliciosas formas apolíneas habían ocultado lo dionisiaco en estado puro, la naturaleza humana. Brindo por ese día, por ese desgarro, sin él no podría entenderse cierto tipo de poesía.
Felicidades y bienvenido!!!
Esas mujeres hermosas pero indiferentes…
Buen relato.
Gracias felipe y dilomafuag!!
hablando de dionisiaco, me pinto escribir algo del eleusis… ahora veo que me sale. Mientras me hago el que trabajo, pero no le digan a nadie. shh..
Ufff, cuantas veces se me ha escapado una mariposa!!!