Cuando el viento huracanado se llevó su tienda decidió que todo había terminado. Allí arriba, a más de siete mil metros de altura, rodeado de nieve, niebla y viento; soportando temperaturas extremadamente bajas y un cansancio excesivo; muerto de hambre, de sed y de sueño; se desplomó sobre la nieve, abrazó su piolet y dejó de luchar. El viento lo empujaba hacia el abismo. El frío penetraba las costuras de su abrigo de plumas. Las alucinaciones se apoderaban de su mente. La somnolencia lo aletargaba de forma violenta. Padeciendo un dolor insoportable empezó a soñar. Pero algo le interrumpió su sueño: una feroz sacudida lo levantó por los aires; su estado moribundo le impedía entender su movimiento pero sentía que cabalgaba a lomos de un caballo salvaje. El extraño viaje duró horas; finalmente cayó del caballo y quedó tendido sobre la nieve junto a las tiendas del campo base. Pronto sus compañeros lo vieron y corrieron a ayudarlo. La ventisca borró las huellas.
Yeti
12 Comentarios




Muy bueno Antoniosib, y siempre con esa incertidumbre: será o no. Un saludo y mi voto
Muchas gracias reka. En concreto me alegra saber que se entiende la intención de incertidumbre. Saludos!
Buen relato, Antonio. Saludos y voto.
Muchas gracias Vimon por tu amable crítica y por tu voto.
gran relato y me gusto mucho la figura de la tercera persona que es la forma ideal de narrar un cuento, algo aqui inusual, me canso de leer cuentos en primera persona.
y llevas una cadencia especial en la narracion.
felicitaciones y sumo uno mas
Muchas gracias Pablo. Tu comentario me ha dejado pensativo: no sabía que algunos autores/lectores preferís la tercera persona. Yo suelo elegir la persona en función de la intención expresiva. Si quieres darme tu opinión al respecto será muy instructiva para mí. Gracias y saludos!
Antoniosib: tú siempre sorprendiéndonos con tus narraciones, en las que uno espera que suceda algo feliz y desgraciado, pero siempre emocionante.
Felicidades
Mi voto
Volivar
Muchas gracias volivar por tu comentario, admiro tu capacidad de recordar el tipo de relato que escribimos cada uno; supongo que ello se debe tanto a tu profesión en el mundo de las letras como al interés que pones en tus lecturas. Muchas gracias de nuevo y un saludo.
Precioso relato. Sorprendente su final abierto a la imaginación de cada lector. Mi voto.
Muchas gracias Cenicienta, efectivamente dejo abierto el final para despistar a mis personajes
Un abrazo.
¿Y quién es el listo que puede negarlo?
Muy bueno Antonio, sembrando la duda entre tus lectores…
Un abrazo!
Luna