Hace ya muchos años que experimento el recurrente sueño de estar vivo. Acostumbro a soñar que abro los ojos en mi antigua cama junto a la que en otra vida fue mi mujer y que tras besarla me levanto, desayuno, me adecento, me visto y voy a la oficina. Allí encuentro a los que fueron mis compadres y superiores; entre papeles, teléfonos y ordenadores transcurre una rutinaria y tediosa mañana de trabajo. Cuando acaba la jornada tomo una bicicleta y vuelvo a casa, donde me esperan mi viuda y mis huérfanas para comer. Me acomodo luego en el sofá, donde me vuelvo a morir durante un rato y después vuelvo a soñar: a menudo me conecto a internet a consultar mis mensajes e informarme de qué pasa en el mundo (nunca me fié de la televisión ni de la radio), otras veces paso con el coche a recoger del colegio a mi hija pequeña o juego unas entretenidas partidas de frontón con viejos amigos, en ocasiones voy de compras con mi ex-pareja, visito a mis padres, veo un partido en la tele, salgo de paseo, leo un libro, escribo un cuento… Al caer el día acabamos cenando en familia y visionando todos juntos el capítulo de una serie bajada de alguna amable página pirata. Y siempre, siempre, cerca de la medianoche, cuando no me demora la extraordinaria aunque breve fortuna del amor carnal, me muero otra vez hasta el sueño siguiente.
RafaSastre
LUCIA UO
¿No es el sueño una pequeña muerte?.
Me ha encantado tu relato.
Un gran abrazo y un corazón.
Lu Hoyos
Muy bueno, Rafa, como siempre. Mi voto.
VIMON
Yo también he soñado que estoy vivo…nunca tengo la seguridad. Saludos y voto
volivar
Rafasastre: excelente micro; felicidades por escribir tan bellamente.
Mi voto
Volivar
Fanathur
Buen micro. Me gusta tú personaje y su particular punto de vista. Mi punto.
Mariana2510
Buen micro rafa mi voto!!!
Rubén Vázquez Charolet
Me gustó mucho, se puede interpretar de distintas maneras y la idea puede cambiar dependiendo del lector, me mantuvo cautivo todo el tiempo