Los días en el caldero chorreante pasaron lentamente, ya en el Callejón Diagon mas establecimientos habían cerrado, Flourish and Blotts, Madam Malkin’s y La tienda de los gemelos Weasley, Ollivanders y Fortesque aun seguían desaparecidos o tal vez ya estaban muertos, Harry fue a Gringotts a retirar varios galeones para el viaje y notó que las medidas de seguridad en el banco de los magos habían aumentado considerablemente. No quería estar allí para el primero de septiembre, cuando los pocos estudiantes que irían este año al colegio, vean que no podrán comprar túnicas nuevas o contrabandear artículos de broma de Fred y George, Harry volvió al caldero chorreante y decidió que mañana, diecisiete de agosto, iría al ministerio junto con Ron y Hermione para presentar su examen de aparición ya que la manejaba mas que bien, Ron en cambio estaba un poco nervioso
Y si esta vez se me queda una uña o un diente y no apruebo – decía Ron con aire asustadizo- Le temblaban las manos, Hermione que ya tenía su licencia desde hace ya varios meses, le daba ánimos a él y a Harry que aunque sabía que podía aparecerse estaba un poco nervioso también.
Cerca de allí, en la entrada del ministerio de magia, había una fila inmensa de personas para realizar el examen y obtener su licencia de aparición, pero algunas no tenían idea de lo que era aparecerse y solo transportaban una pierna o el torso y el encargado debía arreglar todos estos problemas. Después de una espera casi eterna llego el turno de Ron, Harry y Hermione le desearon suerte, se coloco en su círculo y Harry notó que murmuraba el significado de las tres D, agitó su varita, desapareció y apareció justo en el circulo que estaba delante, varias personas lo aplaudieron algo anonadados, Ron había aprobado. Le toco el turno a Harry, caminó hacia el circulo azul y se detuvo en el centro, su frente sudaba gordas gotas que parecían de plomo, recordó las clases de aparición en Hogwarts
Destino, Decisión y Desenvoltura – Repetía Harry en voz baja una y otra vez-
En ese preciso momento, agitó su varita, giró sobre si mismo, sintió como las partes de su cuerpo se comprimían como si barras de hierro lo estuviesen aplastando y volvió a sentir, casi inmediatamente como su vista volvía y se liberaba de esa tortura, había aparecido en el circulo que había delante sin ningún error, al menos eso esperaba, observó el rostro del examinador, se notaba una sonrisa, eso significaba que Harry había aprobado, Ron, Hermione y varias personas alrededor incluyendo el examinador aplaudieron, y le fue entregada la licencia oficial de aparición a Ron y a Harry respectivamente. Había llegado el veintitrés de agosto, Ron y Hermione planearon junto con la familia Weasley encontrarse una semana luego de la prueba de aparición, en la madriguera, para partir a la boda de Bill y Fleur el veintiocho de agosto, El trío comenzó a empacar la escasa cantidad de cosas que llevaban consigo, les dio un poco de nostalgia, no empacaban para ir a Hogwarts, empacaban para no volver o al menos eso pensaban teniendo en cuenta lo peligroso de su misión, le pagaron a Tom el encargado, usaron la aparición para llegar a la madriguera y en un abrir y cerrar de ojos habían dejado atrás muchas cosas que por nada del mundo hubieran querido dejar.
Harry, Ron y Hermione, tras esa desagradable pero necesaria aparición, llegaron a un terreno árido y abrupto, por un momento pensaron que se habían equivocado de lugar, pero en pocos segundos su vista se aclaró y vieron la vieja cabaña de escobas de los Weasley y a su lado la inmensa e imponente Madriguera que, aunque a simple vista no tenga una estructura sólida, dentro había una familia que por más que la difamaran o la humillaran seguiría sólida, Ron golpeó la puerta con energía, tal vez un poco mas de la necesaria, Harry y Hermione hicieron silencio, se escucharon pasos y el rechinar de cada tabla del suelo, vieron como la manija giraba y la puerta se abría de par en par, Ginny les abría con entusiasmo y con una sonrisa en los labios, a Harry se le encogió el estomago no había visto a Ginny desde el entierro del director de Hogwarts, se miraron a los ojos ninguno de los dos flaqueó se miraban con tanta decisión, pero Harry se detuvo y decidió darle un beso en la mejilla.
Charlie y mi padre están arriba en el nuevo cuarto de huéspedes, llegaron muy rápido, los esperábamos para mañana por la noche –Dijo Ginny un poco confundida–.
¡Cierto! Ginny observa esto –Dijo Ron un poco exaltado, tomando a Harry bruscamente del brazo – Tenemos nuestras licencias de aparición, ¡es lo máximo!
Bueno para ti que no puedes transportar una ceja debió ser un gran logro – Respondió Ginny con la intención de afincar su humor sarcástico contra su hermano-
Veamos cómo te va a ti este año en tus clases, aparecerse es algo casi imposible, así que mejor te preparas –Le advirtió Ron claramente ofendido, tratando de exagerar sus palabras-
Harry y Ron subieron mientras que Hermione se quedo sentada en el comedor, dentro del cuarto de huéspedes se encontraban Charlie y el señor Weasley, como efectivamente Ginny les había mencionado, el cuarto era inmenso tenía tres literas que no ocupaban ni la mitad del espacio, un viejo estante cargado de libros que le daban un toque especial y un poco tétrico y varias bombillas que aunque amenazaban con dejar de funcionar titilando continuamente, brillaban mucho.
Que les parece, disculpen lo de los bombillos pero mi padre está un poco obsesionado con los artefactos Muggles – Dijo Charlie, con voz satisfecha observando sus rostros, tratando de ver expresiones de asombro que compensaran su trabajo-
La boda fue deslumbrante, Ginny y Gabrielle vistieron ropas con encajes plateados y dorados que brillaban incandescentemente, que si alguien las observaba diría que pertenecían a una familia real, Fleur lucía un rostro alegre, libre de toda preocupación, sabía que lo que haría, sería para la eternidad. Bill en cambio estaba un poco nervioso, se acercaba la época de luna llena y aunque en todos estos días no había notado algún cambio en su cuerpo, sentía algo de temor. También habían estado presentes, Percy, algunos duendes de Gringotts, Veelas que seguramente eran de la familia de Fleur.
…
Ya era primero de septiembre, Ginny ya había salido directo a Hogwarts acompañada por su padre, mientras que el resto de la familia incluyendo a Harry y a Hermione le hacían arreglos a la madriguera, Bill y Charlie partieron unos días después a sus respectivos países donde trabajaban hace ya tiempo. Harry, Ron y Hermione cada día preparaban parte de su ligero equipaje para aparentar una lentitud en la despedida, partieron unos días después de lo planeado, irían al Valle de Godric a desentrañar varios misterios referentes a Voldemort y a la muerte de sus padres.
Se aparecieron relativamente rápido en ese callado y sombrío lugar, Harry observaba esferas de luz que flotaban de forma inerte en el aire, el sabia que aquí no se usarían artefactos muggle de iluminación como bombillos, no se encontraba ni una persona en el panorama, parecía un pueblo fantasma que alguna vez estuvo lleno de alegría y calor mágico, el trío divisó una puerta desgastada y desnivelada que llevaba colgado un cartel oxidado y de color ladrillo que decía “Cementerio”, Harry se armo de valor y empujó la puerta, pero a sus espaldas se escucho un decidido grito
– ¡Desmaius! –
La maldición golpeó el oxidado cartel de la vieja puerta haciéndolo caer, generando a estruendoso sonido por todo el Valle de Godric, tres individuos con capa y mascara se acercaban a Harry, amenazantes y con sus varitas en ristre, Harry, Ron y Hermione no sabían que hacer, Los segundos pasaban y los Mortífagos se acercaban cada vez mas con aire tenebroso y mortal, se escucho un grito
– ¡Expelliarmus! –
Pero ninguna de las seis personas presentes en ese lugar realizo movimiento alguno, la varita del Mortífago central voló por los aires, Harry y Ron aprovechando la distracción gritaron al unísono
– ¡Avis! –
Mientras que Hermione descifrando esa desesperada maniobra evasiva de sus amigos gritó
– ¡Opugno! –
Y la gran cantidad de aves convocadas anteriormente atacaron a los mortifagos que debido a la rapidez de los acontecimientos no lograron reaccionar a tiempo y fueron atrapados por la bandada de aves enfurecidas.
Harry entró junto con sus amigos en la puerta que tenían detrás, Hermione y Harry gritaron apuntando a la puerta
– ¡Fermaportus! –
Y con un ligero Clic, La puerta se cerró por completo,
¡Miren eso! – dijo Ron en voz alta haciendo que Harry y Hermione voltearan al mismo tiempo-
A lo lejos vislumbraron un extenso terreno lleno de lapidas con su apellido y su nombre correspondiente escrito en cada una brillando, Harry observó muchas lapidas ancestros de los Crouch, de los Tonks, hasta de los Moody, unos pasos se escucharon detrás de ellos,
Quien anda ahí, aparezca quien quiera que sea –Gritó Harry-
Se volvieron a escuchar pasos cada vez más cerca las hojas secas y marchitas que se encontraban en el suelo resonaban con cada pisada,
¡Lumos! –Gritó ron- Y la punta de su varita se ilumino haciendo las cosas un poco más difíciles para el individuo, anónimo por el momento
Se escucho una voz, era gruesa, como si ese hombre tuviera una edad avanzada
– Descuiden –Dijo el hombre que salía de la oscuridad y se dejaba mostrar por la luz de la varita de Ron – Soy yo
Y el rostro de Aberforth Dumbledore apareció en la penumbra
Aberforth, el hermano de Albus – Dijo para confirmar-
El trío, confundido se paró en seco, realmente era el encargado del cabeza de puerco
Dejen esas caras de confusión, también soy parte de la Orden como ustedes – Dijo Aberforth algo nervioso-
Caminaron por el cementerio con sumo cuidado ya que se encontraban Tentaculas Venenosas protegiendo tumbas, Bubotuberculos apunto de explotar y uno que otro Grindylow en las lagunas de los alrededores, se escuchó una explosión habían abierto la puerta, Ron dio un salto debido al nerviosismo, Aberforth y Harry avanzaron.
Hermione gritó – ¡Lumos! – Y la punta de su varita se ilumino un poco más de lo normal
Los tres mortifagos habían entrado y se escuchaban cada uno de sus pasos,
-¡Crucio! –
Se escuchó a lo lejos y un destello gris paso rozando la oreja de Harry
– ¡Desmaius! – Gritó Aberforth
Se escuchó un gemido, un Mortífago había caído, el par de Mortífagos restantes se acercaban con rapidez, súbitamente Harry logro observar a uno de ellos que lo apuntaba con la varita sin compasión, Harry en cuestión de segundos levanto su varita y gritó con aire de venganza:
– ¡Crucio! –
El Mortífago cayó al suelo gimiendo de dolor, pero Harry no se detenía seguía repitiendo una y otra vez la maldición, Ron y Hermione lo miraban atónitos no sabían si detenerlo o dejarlo desahogarse
¡Impedimenta! –Gritó Ron- Golpeando al Mortífago que estaba de pie y desprovisto de protección y se acercaba amenazante, Harry detuvo su ataque, uno de los Mortífagos se había recuperado y había huido, Aberforth usó un hechizo convocador de cuerdas para inmovilizar por completo a los dos Mortífagos que aun se encontraban dentro del cementerio.
Para Harry parecía algo desagradable y a la vez increíble ver tantas familias de magos reunidas en un mismo lugar era un lugar sagrado para él, sus padres estarían en algún lugar y buscaría hasta el cansancio por que allí seguro se le aclararía mucho mas el camino hacia la destrucción de Voldemort, caminaron unos minutos más hasta conseguir una tumba de gran tamaño, que mostraba un grabado de piedra gigante “Potter James 1960 – 1981 & Potter Lily 1960 – 1981” la lapida era gigante e imponente comparada con las que estaban a su alrededor, Harry esperaba encontrar algo que lo hiciera avanzar, algo que pudiese usar contra Voldemort, sintió que alguien le tocaba el hombro
Creo que no sabes para que viniste aquí ¿verdad? –Dijo Aberforth que por alguna extraña razón sabía que ellos estarían allí para visitar la tumba de los Potter –
Me supongo Harry que no sabes la razón de mi estancia en este lugar, pues mi hermano Albus me contó que la lapida de tus padres contenía un secreto, un secreto que solo un Potter podría revelar y que con ingenio y un poco de suspicacia, podría llegar a obtener lo que allí dentro se encontraba, ¿no te has preguntado si hubo otras razones por las cuales tus padres murieron aparte de la profecía? – decía Aberforth- Harry sólo se preguntaba dentro de sí ¿Por qué no sabía nada? ¿Por qué se le había ocultado tal secreto?, ¿Por qué Dumbledore jamás se lo había mencionado?
Pero ahora parece que el otro bando sabe de este secreto también o solo vinieron a atraparte – Prosiguió Aberforth con voz decidida-
La lapida contenía escrituras en un lenguaje que Harry no entendía
¡Son Runas Antiguas Harry! – dijo Hermione con aire de sabiduría-, sabía que podría traducir ese extraño manuscrito que, sin lugar a dudas, aclararía lo que Aberforth había contado.
Hermione duró poco menos de media hora trasladando las runas al español, pero aun se hacía confuso.
“Has Llegado muy lejos y tu camino deberás recorrer, con tu instinto, valentía y astucia llegaras a vencer y así tu objetivo comprender”



