Isis y Dania (5ª parte)
12 de Septiembre, 2012 4
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Isis y Dania bajaban en el ascensor ultrarápido. Allí nadie les veía y pudieron besarse apasionadamente.

_¿Como lo haremos?

pregunto Dania a Isis.

Isis miró a Dania mientras acariciaba su cara con su mano derecha.

_Primero necesitamos la documentación: carnets de identidad, pasaportes. Ahora cuando hagamos los recados nos hacemos unas fotos en un fotomatón. Mañana por la mañana iré a ver a ese hombre para que nos haga documentación falsa. Sacaré primero dinero en un cajero automático con la tarjeta para pagarle. Conozco perfectamente la combinación de la tarjeta, he visto a mi dueña sacar dinero con ella. A ella no le preocupa que yo vea los números que marca, me cree totalmente fiel. No creo que ella se de cuenta de que he sacado dinero con la tarjeta cuando llegue a casa. Y cuando la documentación este lista nos largaremos. Aprovecharemos una mañana, cuando ninguno de nuestros dueños esté. Cogeremos cada uno una pequeña maleta donde meteremos nuestra ropa. Iremos en metro hasta el aeropuerto y desde allí viajeremos hasta Estados Unidos. Hoy en día hay compañías que te venden billetes para cualquier lugar del mundo el mismo día que sale el avión, como si fuera un billete de autobus.

_Ten cuidado mañana

dijo Dania a Isis. El ascensor les dejo en la planta baja. Isis y Dania salieron a la calle.

A la mañana siguiente Isis fue a ver al hombre que hacía documentos falsos. Sacó primero dinero con la tarjeta de su dueña. Llegó al edificio donde vivía aquel hombre. Llevaba las fotos de carnet que el día anterior se habian hecho él y Dania. Ambos habían salido en las fotos sonrientes, con cara de ilusionados. Un ascensor ultrarápido le llevó al piso 50, donde estaba el apartamento de aquel hombre.

Llegó a la puerta del apartamento y llamó. Isis se había vestido lo peor que había podido y se había peinado lo peor que había podido para disimular su perfección física y que el falsificador no sospechara que era un robot de compañía.

Aquel hombre abrió la puerta y miró a Isis. No tenía cara de sospechar nada.

_¿Que quiere?

le dijo a Isis dirigiendose a él como si fuera un ser humano y no un robot.

Isis le dijo que quería dos carnets de identidad y dos pasaportes. El hombre dijo a Isis lo que le costaría aquello. Isis había sacado suficiente dinero como para pagarle. Le dio las fotos y le preguntó para cuando estaría la documentación.

_Al final de la semana tendrá los carnets y los pasaportes. Venga aquí y se los daré. Me tiene que pagar ahora.

Isis pagó a aquel hombre. El viernes huiría con Dania. Antes de dirigirse al aeropuerto pasarían por aquel edificio y cogerían los documentos. Después rumbo a Estados Unidos, rumbo a la libertad.

Aquel día era martes. A Isis y Dania les quedaban solo tres días de esclavitud. El viernes, cuando sus respectivos amos quisieran darse cuenta estarían lejos, muy lejos.

4 Comentarios
  1. Ben escrito y manteniendo la línea de interés. Mi voto. Saludos. T.H.Merino

  2. Se pone ,mas interesante el relato, Alca, saludos y mi voto.

  3. Alca: sigue la emoción; yo digo que Iris tendrá algún problema con el individuo de las falsificaciones.
    Un saludo.
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