La noche de las luciérnagas - Capítulo 5
2 de Enero, 2012 2
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Portada-luciérnagas

Cada año, tal y como la tradición lo pedía, una chica joven debía de ser la encargada de anunciar el inicio de la fiesta. A pesar de que tan solo duraba un día, escoger a la chica adecuada era muy importante, para ello todas las candidatas tenían que responder correctamente a una serie de preguntas.

Este año la persona encargada de anunciarlo era Natalia. Sabía que tenía mucho trabajo, antes del gran día todo debía de estar perfecto, por eso decidí no molestarla, además todavía no sabía que haría cuando la viera.

-¿Qué hacemos?-preguntó Sara.

-Volver a casa-respondí.

Llevábamos andando un buen trecho cuando de repente un gato se cruzó en nuestro camino.

-Que monada, ¿a que es adorable?

Me quedé mirando al gato. Pequeño, marrón y gordito, parecía una especie de bola peluda con patas. A pesar de todo, ella tenía razón, era adorable.

-¿Nos lo llevamos?

-¿Tú crees que mi tía te dejará tenerlo?

-No, y por eso te vas a encargar tú

-¿Y yo por qué?

-Porque te quiere solo a ti

No me había dado cuenta que mientras hablábamos el gato se había acercado a mi pierna para restregarse.

-Está bien pero que sepas que me debes una

Sara sonrió y cogió el gato.

-Toma, todo tuyo

Nada más agarrarlo se quedó dormido entre mis brazos. Diez minutos después llegamos a la casa. Cuando mi tía lo vio nos preguntó de donde lo habíamos sacado. Le dijimos que había aparecido en el camino y que decidimos acogerle porque parecía perdido. Ella titubeó por un momento pero al final dejó que se quedara siempre y cuando yo me encargara de su cuidado.

Después de comer, le pedí a mi tía que me diera un plato para darle un poco de leche.

-¿Como se llama?

-¿Quién?

-Quien va a ser, el gato

No había pensado en que tenía que ponerle un nombre.

-No tiene nombre

-Pues piensa en uno, todas las mascotas lo tienen

Dejé al gato que bebiera tranquilo en la cocina y subí a mi cuarto. Ahora ya no solo tenía que pensar en Natalia si no también en el nombre para el gato. Tenía el resto de la tarde para hacerlo o al menos eso pensé.

-¿Qué te parece Bruno?

Sara había aparecido con el gato en los brazos.

-¿Bruno?

-Sí

Miré al gato y este sonrió. Parecía que le gustaba el nombre.

-Es un buen nombre

Sara dejó el gato encima del escritorio.

-Muy bien, a partir de ahora te llamarás Bruno-dijo ella mirándole, él le respondió con un bostezo-Y bien, ¿qué vas a hacer?-supe de inmediato que me preguntaba por Natalia.

-Todavía no lo sé

-Pues tienes que pensarlo pronto, solo te quedan 2 días para la fiesta

Ella tenía razón, tenía que decidirlo cuanto antes.

-¿Qué sientes por ella?

Esa era una pregunta difícil…

-No sabría explicártelo pero sé que cuando la recuerdo un sentimiento extraño se apodera de mí

-Ese sentimiento se llama amor

Se acercó y me revoloteó el cabello mientras sonreía.

-Y ahora si me permites te dejo a solas con Bruno. Más tarde te vengo a buscar

-¿A buscar?

-Sí, tenemos que encontrar a Natalia

Como siempre solía hacer, Sara me dejó con las ganas de preguntarle más cosas. Era una chica extraña pero me caía bien. Sonreí durante unos segundos y luego me eché en la cama. El gato se acercó y se subió encima de mí.

-¿Y tú qué quieres?

No contestó, simplemente se acurrucó en mi pecho quedándose otra vez dormido. Qué gato más vago pensé.

2 Comentarios
  1. Pues a seguir esperando…
    Saludos!!

  2. aaa me encanto este cap!

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