Pequeña dama II - Origen del conflicto
2 de Febrero, 2012 4
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Dámasa, la bruja del Reino del Cedro Rojo, llamado así por la belleza de los bosques que rodeaban el castillo y su torre, llamado rojo, por el Dios Romel. Era mi peor enemiga, pero para poder moverme como una liebre por su casa debía complacerla y ocultar mis sentimientos.

Cuando era una niña pasaba mucho tiempo con la niñera de Dámasa, que se llamaba Adelaida, la cual me enseñó las historias de la fundación del reino y mientras me iba arropando. Yo siempre terminaba durmiendo entre sus brazos, y acurrucada junto a ella era para mí, como la madre que nunca conocí. Un día mientras me acomodaba en la cama, me contó lo siguiente :

Los cedros eran árboles legendarios, que le transmitían su sabiduría y su poder a la reina Dámasa. Los cuales eran sus ojos, sus esclavos y sus soldados en la sombra. Ella agradecía sus servicios y su lealtad con la protección de su estirpe legendaria. Haciendo que sus ciudadanos los respetaran, hasta tal punto, que si alguno de ellos se atrevía a molestarlos, tallarlos o quemadlos, la muerte en la horca era tu fin.

Este tratado se hizo hace siglos cuando los cedros lloraban su extinción en el reino. Dámasa, era una niña de 10 años muy inquieta y traviesa. Sin miedo de adentrarse en el bosque, para coger margaritas y flores silvestres para su madre. Cuando un lobo de negro pelaje olió su apetecible aroma a carne tierna. Salió detrás de ella, como si fuera un animal desvalido. Ella corría y corría como una gacela, pero el lobo era más veloz, y estaba consumido por el deseo de satisfacer su apetito. Sus garras la acorralaron en un acantilado, y de repente, se abalanzó sobre ella para destrozar y satisfacer su sed de sangre . En ese momento, un cedro con enormes ramas le pegó al lobo con tal fuerza, que salió volando precipitándose al acantilado. Ella agradecida abrazó al cedro y le prometió que hablaría con su padre, el Rey Caoilte, para que fueran protegidos y venerados por su gran bondad.
¡ Su amor que le tenía era tan grande hacia ella, que al final de su vida le dio su mayor fruto, la eterna juventud!. Curando así la enfermedad que la consumía. Él se fue marchitando poco a poco, y murió quedando su tronco sólo el cual fue trasladado a los aposentos de Dámasa, y llevado después al altar de los Dioses. Ella a partir de ese momento, se le heló el corazón ya no volvió a latir y solo quedó de él una cicatriz,que fue por donde le atravesó el cedro el corazón, dándole así toda la savia de su tronco y quedándose él, hueco y débil. La forma de agradecerle su amor incondicional por haberle dado su vida fue cambiando el nombre del Reino Rojo por “El Reino Cedró Rojo”.
La maldad de ella era conocida por muchos reinos. Por lo cual, se cuidaban de no ofenderle. Su familia había conquistado estas tierras con las manos llenas de sangre, pero lo que había dado la vitoria era su pacto con Romel, el dios de la oscuridad.

El pacto fue el siguiente:

Si él le daba todas las almas caídas en batalla. Romel le prestaría su ejército: De grandes lobos negros, veloces y hambrientos, de carne humana. Sus caballero de la muerte, con armaduras duras como el cuarzo y con sus espadas enormes de acero rojo, las cuales tenían un gancho para segar el corazón y el almas, y siempre iban con sus caballos de ojos negro y piel incandescente, que al galopar a las ordenes de su caballeros y señores, desprendían llamas cegadoras.

Por último, los dragones rojos eran dirigidos por los Sarios, los más altos cargos del ejercito; almas protegidas por Romel y hechos a imagen y semejanza de él. Eran humanos con alas negras y olían la muerte como buitres; sus ojos eran de un rojo fuego como los de su dragón, porque ellos eran quien los guiaban, su alma era la misma.
Se selló el pacto con la sangre, del brujo Caoilte (padre de Dámasa), y poniéndole Romel el sello del ángel negro en su brazo, por si a caso lo incumplía, y le dio también la piedra roja para cerrar su pacto con él antes de la batalla. Asegurándose la lealtad del reino que se iba a formar, después de la batalla.

4 Comentarios
  1. Estimada Nalleba: qué cuento tan inspirado, de corte moderno, salió de tu inspiración, y por supuesto, de tu preparación académica.
    Denotas tu amor por la naturaleza.
    Y, como siempre, yo, haciéndola de fustigador en la narrativa de mis compañeros: si te esmeras un poco más en la redacción, sería fabuloso: por ejemplo: ” la lealdad de el reino”…. aquí, de las dos palabras se hace una:”del”.
    En el cuento, decía Antón Chejov, ¿o Eddar Allan Poe? que no debe faltar ni sobrar una palabra, así es que, otro ejemplo: “Por último, los dragones rojos, los cuales eran dirigidos por los Sarios”, quedaría mejor, a mi juicio: Por último, los dragonos rojos dirigidos por los Sarios”….
    No estoy de acuerdo con los que dicen que se debe escribir utilizando las reglas que uno mismo se imponga; creo que esto es como decir que Beethoven tendría que haber hecho sus sinfonías revolviendo estilos, quitando minuendos, crescendos… tiempos multo motos… lentos… etc.
    Por último y disculpa que me extienda en mi comentario (eres la primera que leo el día de hoy, y, por lo tanto, antes de empezar mis labores, me gustó tu cuento para tomar impulso y empezar bien mi día de trabajo), si al crear arte no se siguen las reglas establecidas, lo que se consigue es perfeccionar errores.
    “¡Su amor era tan grande hacia ella!, que al final de su vida le dio su mayor fruto, la eterna juventud”. Creo que debiste poner el signo de admiración después de “juventud”. además, faltaría más esmero para hacer una frase llamativa: si “su amor era tan grande hacia ella”, la cambiaras por algo más ágil, como: “El amor que le tenía era tan grande, que al final… etc.”. quedaría excelente, en concordancia con las demás expresiones bellamente contadas… en fin, amiga, son pepueñeces que no alteran la gran inspiracíón del cuento, que denota los más bellos sentimientos que guardas dentro de ti, por lo que te agradezco que nos hagas pasar ratos tan amenos al leerte detenidamente, con gran atención, y emoción.
    Atentamente
    Volivar Martínez Sahuayo, Michoacán, México

  2. Gracias por el comentario, tomaré en cuenta tu correción.
    Me gusta que me critiquen porque así llegaré a escribir bien, porque es muy importante no tener faltas, ni fallos ortográficos y pulir el estilo.

    Saludos

  3. Siguiendo muy de cerca tu bello y imaginativo relato y también siempre aprendiendo con los comentarios de Bolivar. Quién sabe de tanto leer cuentos yo no acabe contaminándome…hehehe. Un saludo.

    • Gracias por comentar, me da ánimos para escribir.
      La verdad es que Volivar, es el maestro de la web.

      Un Saludo bien fuerte.

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