Unidos por una pasión (Capítulo 16)
28 de Febrero, 2012 6
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“Las mentiras tienen patas cortas y algo más”

Sonia, después de hablar con su amiga se sentía renovada, si bien había decidido no molestar mas a Héctor, sus ansias de venganza contra Evy, iban en aumento. Se sentía tan bien y llena de alegría que sin pensarlo marco el numero de la casa de Matías, su idea era hablar con Javier.

Marco el número, rogando al cielo que fuera el que contestara.

-¿Quien habla?- Contesto la voz del otro lado.

-Em…Soy una amiga de Javier, ¿se encuentra?

-El habla, ¿Quién lo busca?

-Soy yo Sonia, ¿te molesto?- Dijo algo avergonzada.

-No para nada, al contrario, me alegra mucho tu llamado.

-Bueno…Es que me gustaría salir a divertirme, y vos sos mi mejor opción.

-Oh…Me alagas, ¿a qué hora paso por vos y donde?

-¿Que te parece si nos vemos en el lugar del otro día?

-Ok, me parece excelente.

 

A la misma hora, pero en casa de Evy:

Después de haberse enterado de la terrible noticia, de que Elisa y Matías estaban juntos, no pudo pegar un ojo. No sabía qué hacer con la información que Héctor le había proporcionado, si bien él, no dijo nada que había que guardar el secreto, le daba miedo contárselo a Carla.

En ese instante, tocan el timbre, Evy algo apresurada fue a atender:

-Evy, soltà lo que averiguaste- Dijo Carla entrando sin permiso con su hija.

-Mmm….En realidad, no se mucho, y ¿qué haces con la nena en la calle?- Dijo algo pensativa.

-Es que estábamos cansadas de estar encerradas y decidimos salir.

- Ahora me vas a decir que Brisa te habla.

- No me habla, pero yo la entiendo, ya con un mes de vida, puedo entenderla.

- Estas loca amix, si Mariano se entera, te va a ir mal.

- Mariano nos trajo hasta acá.- Carla la miro con las cejas levantada.

- Uy amix como estarías.

- En fin, ¿Qué averiguaste?

- Si te digo que nada, ¿me crees?

-No me vengas con eso porque no te creo.

- Esta bien, te lo voy a decir, pero pásame a mi ahijada, porque te vas a caer de cola- tomo a la nena en brazos que fue como anestesia para sus nervios, dijo sin pensar- Matías y Elisa andan juntos.

-¡Lo sabia!, sabía que había algo entre ellos.

- No entiendo que le vio a esa, es tan…. No encuentro palabras para definirla.

- Arpía, eso es lo que es- dijo Carla recordando la primera vez que la vio- cuando Cath se entere, se muere.

- Pero no se lo vamos a decir, ¿verdad?

- No sé, es raro todo esto, si bien no nos incumbe, Cath tiene derecho a saber.

- Si te entiendo, pero…-

- Evy, no quiero estar el día que Cath se entere, pero si sabe que sabemos y no le dijimos…

- Se arma peor, porque Sonia es loca pero Cath, le gana.

Carla no sabía qué hacer, la situación se le tornaba difícil, sabía que si no le decía a Catherine lo de la nueva pareja, se enojaría y mucho. Pero si algo había aprendido era, que dos veces con la misma piedra no tropezaría. Ella no era quien para meterse en la vida de su primo, por esa razón decidió no hablar y dejar que las cosas sigan su rumbo.

 

Sonia llego al lugar estipulado, allí estaba él mirándola con ojos de depredador, le gusto sentirse observada. Estaba guapísimo, con una remera casual, color negra que le hacía juego con sus pantalones jeans. A medida que se iba acercando sentía el aroma a su perfume, y eso la cautivo aun más. Antes de dar el siguiente paso pensó, “esto es nada más que un inocente juego”.

- Perdón por el retraso- dijo dándole un beso en la mejilla, bueno al menos esa era la intención de ella, lo que no espero, es que él de primera le corriera la cara, dándole un beso apasionado.

-Pensé que te habías arrepentido- le susurro al oído.

- Tengo que empezar una nueva etapa- dijo sonriendo casi sin aliento.

- En esa etapa, por lo que veo estoy yo- dijo seguro.

- Así parece.

Pasaron riendo, besándose, acariciándose como adolecentes. Hablaron de todo lo que habían perdido en este tiempo.

- Te propongo algo.

-¿Casamiento?, no gracias ya con un fracaso sobra.

- Se que no vamos a ir enserio, pero me gustaría que fuéramos amigos.

- Amigos, ¿con derechos?- se le adelanto Sonia

- Si, ¿por qué no?- dijo fascinado por lo segura que se mostraba.

-Acepto, pero prométeme algo.

- ¿Qué?

- Nuestra relación será sin misterios ni ataduras.

- Ok me parece genial y más si una chica lo plantea- sonrió.

- Hoy me he divertido como nunca.

- Me alegro, yo también. Sos tan distinta a Elisa.

- ¿Conoces a mi hermana?

- No debería decirlo, pero tu hermana y mi hermano andan juntos.

- No, eso sí que no, ¿Qué te hace pensar que eso sea así?

- Anoche los vi juntos, besándose.

Hacía más de un mes que nada andaba bien, primero sus sentimientos se habían fugado, luego su abuelo había muerto y como frutilla de la torta, dicha muerte no había surtido el efecto que ella esperaba.

Valentina se sentía muerte en vida, ya no quería estar más con Sebastián. Sabía que lo había dejado de amar, pero como y cuando paso eso, no lo sabía y esa era la mayor frustración, no poder dar una explicación.

Llego a la casa de su novia, furioso, pues Valentina no contestaba sus llamados. Antes de entrar al pasillo donde conducía a la puerta principal, salió su suegra al encuentro.

- Sebas, ¿Cómo estás?- saludo Esmeralda

- Bien, ¿esta Valen?

- Si, está en su cuarto, esa muchacha está un poco rara, no ha querido salir en días, ¿paso algo entre ustedes?

- Eso mismo yo quisiera saber.

Después de sortear a su suegra, entro a la casa pidiendo permiso, como nadie respondió, entro directamente al cuarto de Valentina-

- ¿Amor? -llamo antes de entrar.

Se abrió la puerta pero la cara no era de su amada.

- Hola Sebas mi hermana no está- mintió Jorge.

Jorge es el hermano menor de Carla, es alto delgado, cabello color castaño claro y sus ojos marrones. Casi siempre se muestra distraído y triste.

- Que raro, porque acabo de cruzar a tu mama y me dijo que si esta- le contesto Sebas.

- Lo intente todo hermanita- grito Jorge alejándose

Sebas pasó al cuarto en busca de Valentina.

-¿Por qué no queres verme?, ¿Qué pasa?, por lo menos contéstame, estoy harto de toda esta situación.

- Lo siento, yo también estoy cansada de esta situación, no sé cómo empezar- contesto Valentina paseándose de un lado al otro de la habitación.

- ¿Qué te parece si te sentàs y me explicas?

No encontraba las palabras para poder explicar, lo que ya no sentía por él.

- Es raro, pero ya no te amo- dijo sintiendo, como se liberaba una parte de ella.

- ¿Cómo es posible?-dijo Sebastián confundido.

- No lo sé, pero ya no quiero estar con vos, no quiero que me beses, no quiero nada.

- ¿Te estas escuchando?- Pregunto dolido, casi quedándose sin aliento.

- Es la verdad, o preferís que te mienta y siga con vos sin siquiera sentir nada, a mí también me duele, pero es la verdad.

- Estas con otra persona, ¿verdad?- pregunto furioso

- Siempre tenes que pensar lo peor, ¿por qué no te vas y me dejas en paz?

- Porque quiero una respuesta coherente, no me está haciendo bien esto, me estas matando el alma, te amo desde el primer momento que te vi y ¿ahora me haces esto?, teníamos planes, o ¿te olvidaste?

- ¿Te pensas que planee todo esto?, a mí también me está matando, pero ya está decidido, no quiero verte mas, pensé que reaccionarias diferente.

- ¿Diferente?, ¿querías que te felicitara?, sínica- le grito Sebastián.

- No me insultes, ándate no quiero verte.

Sebastián se largo furioso, destrozado, sin entender que había sucedido.

- ¿Estás bien?- pregunto Jorge

- Si, se supone que me sentiría bien, ¿no?- contesto Valentina, confundida

- Es un noviazgo de años, no te impidas sentirte mal.

- Es que ya no sentía nada, se supone que no me sentiría así.

Jorge abrazo a su hermana, sabía que esto no sería fácil, pero les haría bien estar alejados el uno del otro.

-Todo va a estar bien es una etapa que se cierra, pero puede volver abrirse- le dijo Jorge, mientras la abrazaba.

Sebas iba furiosa en su auto, no sabía donde se dirigía, no sabía cómo sentirse, por momentos la odiaba, por momentos la amaba y quería ir a buscarla y decirle que todo va a estar bien. Quería hacer algo, no sabía bien qué, pero Valentina no se escaparía de sentir lo que él estaba sintiendo.

La vida no había sido justa con ella, sabía que su madre la creía capaz de todo, ella era la manzana podrida del cajón, pero su hermana había dado un giro inesperado de actitud; pero a su madre no le importaba Sonia seguía siendo la malvada.

Al entrar a su casa se dirigió a la cocina, las lágrimas picaban en sus ojos, por la rabia de los recuerdos.

- Hija, que temprano volviste, ¿paso algo?- pregunto Paula sin voltear.

-¿Porque siempre tiene que pasarme algo?-

- Siempre estas metida en líos, hija-dijo con una sonrisa en la cara.

La afirmación de su madre le dolió en el alma, sabía que no estaba herrada, pero dolía.

- Que date tranquila madre, que al menos yo, no te voy a dar disgustos.

- Hola- saludo Elisa, viendo la tención que había en el rostro de Sonia- que raro tan temprano, vos-dijo mirando a Sonia.

- No se mando ninguna, hija- bromeo Paula.

- Que raro, ¿no?

- Sonia, cambia la cara, solo estamos bromeando- dijo Paula dejando sobre la mesa un gran pastel.

- Yo tengo algo, que te va a ser reír más-dijo Sonia.

- No creo que sea algo para reírme, viniendo de vos hija, de seguro es algo inventado malvadamente- dijo Paula conociendo a su hija

- No es nada inventado por mí, es mas creo que no tendría la capacidad de ser tan, m… como decirlo- Sonia disfrutaba el momento.

- Basta ya Sonia, si tenes algo para decir, decilo- Dijo Paula.

- Elisa, está jugando al gato y al ratón, mà.

- ¿Qué yo qué?- Elisa quedo en shock, su hermana sabia la verdad y la estaba por quemar viva.

- Basta Sonia, no sigas, ya sabemos como sos cuando te enojas- dijo algo molesta su madre.

- Ok, me retiro en paz, pero la próxima vez, piensen antes de meterse conmigo- dijo mientras desaparecía rumbo a su cuarto.

Elisa la siguió atrás, decidida a enfrentar a su hermana.

-Sonia, ¿que fue todo eso allá en la cocina?-pregunto Elisa.

-¿De qué hablas?-dijo haciéndose la tonta.

- No te hagas la tonta, sabes de lo que te estoy hablando.

- ¿Miento yo?

- Mira, no se a que te réferis- dijo Elisa disimulando.

-¿Y si no sabes para que venís?, me enfrentas, pero no tenes la valentía para decir la verdad, como siempre escondiéndote.

- ¿Quien te lo dijo?- dijo resignada Elisa.

- Eso no importa, siempre vas a ser la misma cobarde, ¿hace cuanto tiempo?

- Un mes, lo siento solo quería ver cómo funcionaba, no pienses que no sos importante, para mi

-¿Cuando se lo vas a decir a mamà?

- Sonia te pido que respetes mis tiempos.

-¿Respetar tus tiempo?, sos una cobarde estas esperando que alguien más se lo diga como siempre. Mamà debe saber.

- ¿Saber qué?- pregunto Paula, que venía con un pedazo de tarta en un plato pequeño.

- Mamà….- Elisa no puedo seguir, el miedo se apodero de ella, sabía que era la más cobarde de la faz de la tierra, pero no podía manejarlo.

- Por favor que pasa déjense de misterios- dijo preocupada su madre

- Elisa tiene un romance con Matías- dijo Sonia harta de la cobardía de su hermana.

El plato que Paula traía en sus manos se hizo añicos, se apoyo en la pared para encontrar estabilidad, miro a su hija y dijo:

- Decime que es una broma- miro A Elisa, que parecía congelada en el tiempo.

- No es ninguna broma, si estoy saliendo con Matías- dijo Elisa después de unos minutos.

- No podes salir con ese- dijo gritando Paula.

- ¿Por qué?- la enfrento Elisa.

- Porque lo digo yo, estás viviendo en mi casa, por lo tanto son mis reglas.

- Mama, ¿podes tranquilizarte?- le pidió Sonia.

- No te metas Sonia, este problema lo vamos arreglar entre tu hermana y yo.

- ¿Problema?- grito Elisa- Matías es un gran hombre, haberme enamorado de él no es un problema.

- Decime hija, ¿en qué lugar quedo Alex?

La pregunta desmorono a Elisa, ¿cómo podía su madre, nombrar a ese hombre que la hizo sufrir tanto? Acaso, ¿no merecía ella una segunda oportunidad?

Paula se dirigió a la puerta de salida, dispuesta a terminar con esta situación.

-¿Dónde vas mamà?

- Voy hablar con ese aprovechador.

-No, mamà, no vallas, vas a empeorar todo- grito Elisa desesperada, pero fue inútil su madre ya se había ido.

- Sonia tenes que hacer algo, los chicos no saben de la relación.

-¿Qué?- para Sonia fue como agua dulce a sus oídos, en el galpón se armaría tremenda guerra y ella iba a ser testigo.

6 Comentarios
  1. “Nuestra relación será sin misterios ni ataduras.” Jamás escuché semejante música en los labios de una mujer JA!!! Gracias por compartir. Saludos.

  2. Gracias nanky, que bueno que te gusto, Sonia es el ideal de mujer para todos los hombres jeje.

  3. Prichi8: me gusta tu estilo, esa facilidad para el diálogo no a cuaquier escritor se le da, como a tí,
    Felicidades.
    Volivar

  4. Gracias volivar, la verdad no me habia dado cuenta hasta que nanky y tu me lo han dicho.
    Meencanta que les gustes! Saludos!!!

  5. Un pequeño comentario, Prichi8: cuando uno se da cuenta de que lo que escribimos no tiene las visitas ni los comentarios que esperábamos, también es una buena señal; ¿sabes por qué? ¿Has leído lo de Lobolejano? Es uno de los mejores escritores de esta red, y, las visitas a su narrativa son escasas.
    Este señorón de las letras no es tan leído, porque eso ocurre con los grandes, que los mediocres los hacemos a un lado.
    Prichi8; en resumen: no tener visitas ni comentarios, o al menos los que uno espera, no significa que la narración sea mala o que le falte algo… puede ocurrir lo contrario, que sea tan buena, que muy pocos tienen acceso a ella.
    Atentamente.
    Volivar

    • volivar cuanta razon tienes, si he leido los post de Lobolejano y he visto que son muy buenos al igual que muchos otros, es como que me has leido el pensamiento ajaj

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