“Sorpresas que no matan pero…”
Los chicos estaban en el ensayo, felices por la reincorporación de Carla. Más felices aun pues Brisa hoy los acompañaba. Pero como todo destello de paz, en la vida de nuestros amigos dura poco, este no iba a ser la excepción.
-Elisa no ha venido, ¿no es raro eso?- pregunto Matías.
-¿No aviso si faltaba?- pregunto Pedro
- No…- Matías fue interrumpido por gritos.
- Quiero ver al aprovechador, no puede jugar así con los sentimientos de la gente- gritaba Paula, detenida por Evy quien no iba a permitir que pasara.
-¿Que son esos gritos?- pregunto Pedro.
Salieron fuera del galpón, cuando Matías vio de quien se trataba, entendió todo al instante.
- Podemos hablar en mi oficina- dijo Matías acercándose a Paula.
- No, vos sos un sinvergüenza, un aprovechador, ahora todo mundo se va a enterar del romance que tenes con mi hija- grito Paula.
Catherine quedo en shock, no podía ser lo que sus oídos habían captado, quedó tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando el zafarrancho se traslado a la oficina.
-¿No podías esperar hablar en un lugar más privado?, ellos no saben nada aun.- pregunto enojado Matías.
- ¿Querías seguir mintiendo y aprovechándote de mi hija?
- Primer cosa, no me aprovecho de tu hija, segundo yo quería ser el que les informara de mi relación.
- Me importa muy poco, lo único que debes saber es que esta estupidez se termino acá.
- ¿Quién dijo mamà?- Dijo Elisa entrando en la oficina- ¿No te da vergüenza venir armar este lio delante de todos?
- Vergüenza me das vos- grito sin pensar Paula.
Para Elisa esa frase fue letal, sintió como la angustia estrangulaba su cuello dejándola casi sin aire. Tomó aire y sobre todo valentía y dijo:
-Me enamore de este hombre, el cual me dio su apoyo incondicional, después de lo que sufrí por Alex.
- Perdón hija, no quise decirte eso, pero date cuenta que se está aprovechando de vos.
-Mamà, Elisa es lo suficientemente grande como para decidir qué hacer, mejor sería que te calmes y piense lo que decís- dijo Sonia, entrando a la oficina, es que estaba disfrutando todo el show, pero su madre no estaba pensando las cosas.
Después de discutir, más de dos horas, Elisa y Sonia convencieron a su madre de desistir en separar a la reciente pareja. Sonia llevo a su madre entre protestas y algún que otro grito.
- ¿Se quedara tranquila tu mamà?- pregunto Matías, viendo a Elisa distraída.
- Si amor, mamà no molesta más, entiéndela no quiere ver sufrir a su hija.
- ¿Como estas vos?
- Bien, si te réferis a lo que me dijo, estoy acostumbrada a su desprecio, para ella es Sonia y solo Sonia.
- Lo siento mi vida.
- ¿Qué vas hacer con los chicos?- pregunto, evitando que la tristeza la invadiera nuevamente.
-No lo sé, pero una cosa si se.
- ¿Cuál?
- Estoy cansado de dar explicaciones de que te amo- dijo Matías, abrazándola y dándole un dulce beso.
-¿Me llevas a casa?- pregunto divertida
-Sí, pero una pregunta, ¿tu mamà, tiene armas?
- Muy gracioso.
Catherine llego a su casa, estaba devastada, otra persona que elige no estar con ella, sus ojos estaban a punto de explotar, subió rápido a su cuarto, no quería que su madre la escuchara, no logrando su cometido, pues Silvana la estaba esperando.
-¿Estás bien?- pregunto su mamà, sentándose en la cama junto a ella- ¿Qué pasa Cath?
- Nada- contesto sin mirarla.
- ¿Estas llorando, por nada?
- Mamà, odio que me mientan- dijo mirándola a la cara- hoy me entero que mi amigo me estaba mintiendo, por eso estoy re mal.
- Solo pido que te calmes, no es bueno que te pongas así.
- Mamà, Mati está saliendo con Elisa y nunca me lo dijo, se supone que éramos amigos.
- ¿Qué?, habiendo tantas se quedo con la peor, ay no hija estos hombres quien los entiende, y yo que lo veía como mi yerno.
- Mamà, quiero estar sola- le pidió Catherine, es que lo que dijo su madre le recordó porque realmente estaba sufriendo, no sufría por la mentira de un amigo, sufría porque perdía al hombre que amaba.
Matías después de llevar a Elisa a su casa, decidió ir a ver a Catherine, sabía que era tarde y que quizás no lo atendería, pero tenía que ir aclarar unas cuantas cosas.
- Hola Silvana, sé que es tarde, pero me urge hablar con Cath.
- No sé si te querrá atender, ahora si te pasaste, mira que mentirle así.
- Lo sé, solo quiero unos minutos.
- Ok voy hacer lo mejor que pueda- dijo Silvana y se fue en busca de su hija, dejando a Matías con una maraña de pensamientos que no lo dejaban en paz.
- Cath, ¿estás despierta?- pregunto Silvana desde la puerta.
- Sí, quiero estar sola mamà-dijo abriendo la puerta.
- Lo sé hija, es que te buscan.
- ¿Quien?
-Soy yo- dijo Matías apareciéndose de pronto, Silvana se sobre salto al escucharlo.
- No puedo creer que tengas la cara para venir a mi casa, después de jurarme que éramos amigos, terminaste mintiendo- dijo Catherine furiosa.
Matías miro a Silvana y le dijo:
-Lo siento por entrar así, pero sabía que no quería verme- Silvana se limito a solo asentir y salir de la habitación que pronto se volvería un infierno.
- No quiero hablar con vos, no quiero escucharte ni siquiera en tercera persona.
-Podes dejarte de comportar como una niña y escucharme.
- No me insultes, porque no tenès derecho a venir a pedir nada a mi casa.
-Solo quiero pedirte que me perdones, todo se me salió de las manos.
- No quiero escucharte, si queres saber si por esto voy a abandonar “los del grupo”, quédate muy tranquilo que no va a ser así.
- Me preocupo por vos, por la amistad que yo mismo mande al diablo.
-Entiendo, pero no tengo ni las ganas ni las fuerzas para seguir discutiendo, es inútil razonar conmigo cuando estoy herida.
- ok, pero no hables, tan solo préstame atención, solo eso te pido.
Catherine resignada, se sentó en su cama, sabía que lo que venias a decirle le rasgaría aun más el corazón, pero no podía escapar de lo que sentía por él.
- soy un estúpido, por no haberte dicho la verdad, pero eso ahora ya no se puede arreglar, tuve mis razones para no decirte de mi relación.
- ¿Cuáles?
- Vos no te llevas bien con Elisa, y…- se vio interrumpido.
-¿Y eso que tiene que ver?, yo soy tu amiga y si Elisa te hace feliz, esta re bien. Lo que no me banco es, que cuando estabas conmigo me dabas a entender, que querías algo mas allá de la amistad, ¿entendí mal yo?
- Al principio me encantaba estar con vos, sos maravillosa, en un principio me gustabas mucho, pero vi que no sos lo suficientemente madura y…
-Claro como no me je acostado con un tipo casado, no tengo suficiente madurez, ahora entiendo.
- No es así, Elisa es maravillosa, es una mujer.
- Si, que se encamo con un hombre casado, igual no me interesa ella, yo te amo y va a ser difícil olvidarte.
Matías se sorprendió de la sinceridad de Catherine, maldijo en su pensamiento no haberse dado cuenta antes, pero ya era tarde, el estaba con Elisa.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes?, yo…- Matías quedo callado, ¿Qué le iba a decir?, ya la había lastimado demasiado.
-¿Qué, Cambiarias en algo esta realidad que estoy viviendo?
- Lo siento, no quería que nuestra amistad terminara así- La abrazo recordando cada momento vivido junto a ella, el también se había enamorado locamente, pero en el medio apareció, Elisa, quien enseguida entrego todo lo que Catherine no le hubiera dado pues era una niña creyéndose mujer.
Catherine se alejo rápidamente de aquel abrazo letal, que le estaba consumiendo el alma y corazón.
- Es hora que te vayas, no puedo respirar si te tengo cerca.
- Si, entiendo.
-Matías, dame tiempo, tiempo para asimilar que te perdí.
Varias semanas después:
Sebastián, Matías, Alejandro y Pedro estaban en la oficina del galpón, pasando el rato.
- Y Mati, ¿cómo va eso de la relación?- pregunto Sebastián.
-Bien, que puedo decir, con Elisa estamos a full, me vuela la cabeza.
- Fuchila, si el compromiso te pone así de ridículo, yo paso- dijo Pedro.
- La verdad que si te vuela la cabeza, pues de cerebro cero, mira que andar así por el mundo- bromeo Alejandro.
- Así es el amor, chicos.
- ¿Qué onda con Cath?- pregunto Sebastián tratando de esquivar el tema de la relación.
- Desde la última vez que fui hablar con ella, no me habla, viene a los ensayo pero se niega a dirigirme palabra alguna.
- Bueno, en realidad esta re cortada con todos, parece un ente, no le dirige la palabra a nadie.
-Es raro, es como si sintiera algo mas por vos, es como si te viera como más que un amigo- dijo Sebastián, Pedro miro a Matías, pero Matías no se dio por aludido, no quería dar a entender nada.
- Eso es un bolazo, mi prima está mal y punto y vos tendrías que tratar de arreglar la situación Mati- dijo Alejandro.
- Voy a respetar lo que me pidió, y fue tiempo- dijo Matías distraído con unos papeles.
- Ay las mujeres todo lo arreglan con la palabra “tiempo”- dijo Sebastián
- igual no niego que me gustaría saber cómo esta- les informo Matías.
- Fácil, le pedimos el favor a Carla- dijo Pedro.
Más tarde:
El ensayo transcurrió más raro que nunca, Valentina y Sebastián ni siquiera se miraban, Elisa y Matías derrochaban miel con solo cruzar miradas. Pedro y Alejandro estaban planeando en sus mentes la próxima salida. Catherine mataba en su mente a Elisa, por estar con su hombre y Carla observaba todo a su alrededor.
Al finalizar el ensayo más tétrico de sus vidas Matías, se acerco a Carla:
- Carla, ¿puedo hablar un minuto con vos?
-Sí, ¿en que soy útil?
- Me gustaría saber cómo estas Cath, ¿sabes algo?
- Cath, esta medio cortada conmigo, así como viene se va, solo pregunta como esta Brisa y nada más.
- ¿Es mucho pedir que intentes averiguar como esta?- le pidió Matías
- Lo voy a intentar, no te prometo nada.
- Mil gracias prima.
Carla se apresuro para alcanzar a Catherine, que se había distraído con el tocador femenino, que según Pedro era un portal mágico.
- Cath, ¿te llevo?- se ofreció delicadamente Carla.
- No gracias, en realidad no voy para casa, voy al lugar mágico a pensar.
- ¿Puedo acompañarte?
- Si digo que no, me vas a seguir, así que no me queda de otra- sonrió, es que su prima se salía con la suya cuando de cuidar o proteger a alguien se trataba.




Prichi8, felicidades, amiga, por dejarnos tu narrativa, tan interesante, tan amena.
A mí me gusta, porque me aleja de la cotidianidad que me tiene agarrdo del pezcueso (cuello).
Felicidades por esa pericia en los diálogosde la que eres poseeora.
Atentamente
Volivar (Sahuayo, Michoa´can, México)
Gracias volivar, me halaga que un gran escritor como usted me diga esto, gracias por leer y comentar!!!
Se ha llegado a un punto en que es dificil abandonar la lectura, felicitaciones!!
Gracias Nicolas por leer y sobre todo por comentar, que bueno que te gusta!
Saludos
Me encantaría saber, cómo puedes lograr esa fluidez en los dialogos, es algo que me tiene intrigado, te felicito nuevamente y muchas gracias por compartirlo con todos nosotros.
La verdad nanky no tengo idea, por lo que se ve es un don ajaja, muchas gracias por leer y comentar.