Unidos por una pasión (Capitulo 18)
4 de Marzo, 2012 4
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”No todo dura para siempre”

Estaba intentando dormir, pero no podía, los pensamientos asechaban su mente, perturbándolo. Desde que Valentina lo había cortado, su vida no era igual, no sentía ganas de nada, solo maquinaba la manera en volver con ella.

La noche se estaba haciendo pesada, eran apenas la una de la mañana pero para Sebastián, ya habían pasado horas en su cuarto.

Su celular sonó, su cara se ilumino de alegría, cuando leyó en la pantalla que era su amor.

- Hola, Hermosa sabía que ibas a recapacitar, lo sabia- dijo demasiado apresurado Sebastián.

- Sebas, mí decisión sigue en pie,… solo llamaba para preguntarte, cuando vamos a comunicar nuestra separación-pregunto incomoda Valentina.

- ¿Qué tan pronto queres irte corriendo al lado del otro?

- Tan inmaduro sos, nunca podemos hablar bien, siempre terminas haciéndote la víctima, me costó mucho volver a llamarte, pero no aguanto más, todos preguntan y no sé qué decir.

- No entiendo, se que puede pasar, que el amor se termina y cuando pasa eso nada tiene sentido, pero de ahí a dejarme hay un abismo.

-¿Qué sugerís?, ¿seguir estando juntos?

- No lo veo nada mal, es mas nadie se enteraría que me patearon como perro.

- Es absurdo, jamás haría eso, si te llame, es para poder llegar a un acuerdo.

- ¿Acuerdo?- pregunto Sebastián confundido.

- Si, me parece justo que los motivos de la separación lo hablemos bien, para luego dar una buena razón.

- Entiendo, lo decís por la prensa y el qué dirán.

- Si, así nadie se entera, “que te patee como perro”.

- ¿Y cuál sería ese acuerdo?

- No lo pensé, esa es tu parte.

Se hizo un silencio incomodo, para Valentina, pues no sabía si había aceptado.

- Se que quizás te suene tonto, pero lo que podemos decir es que necesitamos un tiempo y por eso decidimos separarnos.

- Me parece, bien.

- Voy a extrañarte- dijo Sebastián

- Yo también Sebas, pero es mejor así

A la mañana siguiente: Después de varios días de no hablarle, decidió entrar a la oficina como si nada hubiera pasado, antes de entrar se cercioró, que no estuviera Elisa.

- Hola- dijo Catherine

- Hola hermosa- dijo Matías levantándose de la silla para saludarla- ¿Como estas?- pregunto ansioso por estrecharla en sus brazos.

- Estoy bien, ¿y vos?- dijo sentándose en el sillón que había debajo de la ventana.

- Bien, trabajando para variar- dijo volviendo a su silla, reprimiendo los deseos ocultos que ni él se los entendía.

- Te extrañe un montón, por eso deje mi orgullo de lado y vine a verte- dijo mirándolo fijamente.

- Yo también te extrañaba, pero no sabía cómo acercarme, por miedo quizás.

- Que raro, vos y tus miedos, ¿Cómo vas con tu flamante relación?

- Voy bien- dijo sonriendo- pero no voy a negar que extraño estar con vos.

-¿A si?, bueno debo confesar que yo también extraño esas conversaciones, pero obvio ahora tendrás conversaciones más maduras, con tu novia.

Matías se la quedo mirando.

- ¿Qué miras?- pregunto incomoda

- Nada, estaba imaginando como seria nuestra próxima cena,… juntos.

- ¿Qué te hace pensar que aceptaría?- Pregunto un tanto sorprendida, irritada, otra vez estaba dándole a entender que pasaba algo entre ellos y eso no le gustaba…

- Solo me imagino, nada más.

- ¿En calidad de que sería nuestra cena?- pregunto segura.

- De amigos, por supuesto.

- Lo sé, pero en calidad de ¿rencuentro?, o ¿en calidad de querer divertirse con la niña del grupo, la infantil?- pregunto enojada

- ¿No vas a olvidar nunca que te llame niña?

- No a menos que….

- ¿A menos que?- Pregunto Matías hechizado por el juego que nacía nuevamente entre ellos, es que a él, le encantaba estar con ella.

- Nada, déjala ahí.

- Eso ni lo sueñes, venís a mi oficina, dejas tu orgullo de lado para “dejarlo ahí”- dijo levantándose de su silla para ir junto a ella.

- Bueno… ¿cenamos hoy, en casa?- dijo poniéndose nerviosa, es que no sabía a qué clase de juego se estaba enfrentando.

- Acepto- le dijo poniéndose frente a ella, como desafiándola.

- Eso sí vos y yo nadie mas- dijo parándose justo enfrente de su boca, esa boca que deseaba besar desde antes de conocerlo.

- Solos- dijo Matías, sus bocas se acercaron lentamente, parecían unirse, todo parecía magia, hasta que…

- ¿Interrumpo?- pregunto Pedro

-No para nada- dijo Catherine, estática.

- Solo estábamos…- Matías fue interrumpido.

-¿Reconciliándose?, bueno eso espero- dijo Pedro.

- Si, así es, me voy al galpón, espero que ya hayan llegado los demás- dijo Catherine dirigiéndose a la puerta.

- A eso venia, al parecer Valen y Sebas tienen algo que decirnos.

Al salir de la oficina, Pedro toma del brazo a Matías y le dice:

- ¿A qué estás jugando?

- Si te réferis a lo de hace un instante, nada- mintió

- Eso espero, no me gustaría para nada que juegues a dos puntas, estas advertido.

 

Una vez todos reunidos en el galpón, Valentina y Sebas tomaron valor y comenzaron hablas.

- Chicos, Valen y yo debemos decir algo- dijo parándose al frente.

- Lo que Sebas y yo queremos decir es, que terminamos.

Hubo un silencio incomodo, nadie sabía que decir.

- ¿Es verdad?- pregunto Pedro- o ¿es una broma del día de los inocente?

- No es broma, lo que Valen dijo es así, nuestra relación termina y en buenos términos- dijo serio Sebastián.

- Pero, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, si ustedes no peleaban, bueno al menos en público, siempre demostraban su amor, ¿Qué paso?- pregunto Catherine sorprendida.

- Yo no entiendo mucho tampoco, ¿paso algo grave?- pregunto angustiada Carla.

- Sebas, si le hiciste algo a mi hermana lo lamentaras- sentencio Alejandro sujetándolo de la remera, con rabia.

- Basta Ale, no me hizo nada, y si así fuera a nadie le importa, pero quédate tranquilo que no es así- lo tranquilizo Valentina.

- Mas te vale, mas te vale- dijo Alejandro señalándolo con un dedo, mientras volvía a su lugar.

- La relación no es la de antes, veníamos hablándolo y decidimos tomar un tiempo- aclaro Valentina

- Queremos ver qué rumbo toma la relación- dijo Sebastián con un halito de esperanza.

Otra vez el silencio incomodo reinaba el ambiente.

- Bueno chicos, si eso es lo que quieren, está bien, los felicitó por ser tan maduros y terminar en buena ley- los alentó Carla.

- Chicos, le informo que tiene que hacer un comunicado, para la prensa.

- Si, lo sabemos, por eso nos adelantamos y ya lo redactamos- dijo Valentina

- Juntos- Aclaro Sebastián.

Más tarde en el baño de damas:

- Valen, ¿como estas?- pregunto Carla.

- Bien, creo… no sé cómo explicar, pero créeme así estamos bien.

- Bueno, lo que importa es que estés bien, a Sebas lo vi mal.

- Yo también estoy mal, aunque no se note, esto es difícil para mí.

Al baño entra Catherine, con una sonrisa de oreja a oreja.

- ¿Y esa sonrisa?- pregunto Valentina

- Esta sonrisa se debe que hoy tengo una cena con, Matías- dijo contenta.

- ¿Con Matías?- pregunto Carla

- Si, es que decidí llevar la cosa en paz y bueno.

- Me parece, bien pero ojo con Elisa y sus celos- dijo Valentina

 

- Bueno chicas, mariano me está esperando, cuídense, suerte Cath- dijo Carla

Las chicas siguieron hablando, Catherine le conto con lujo de detalles todo lo que había pasado en la oficina con Matías, pero lo que no sabían que alguien más las estaba escuchando,

Elisa no podía creer lo que estaba escuchando, Catherine ni en sueños volvería hablar con su novio, ella no lo permitiría, le costó mucho sacarla del medio. La rabia se apodero de ella, quería entrar al baño descuartizar a Catherine. Decidió ir a la oficina y ver qué onda con su novio.

 

- Hola amor- dijo Cariñosa

- Hola hermosa, ya te llevo, ¿me esperas dos minutos?- pregunto Matías.

- ¿Tan pronto me vas a llevar?- le dijo coqueteando un poco.

- Es que tengo mucho que hacer, te prometo que mañana en la mañana te paso a buscar y pasamos todo el día junto.

- ¿Qué?, ¿me vas abandonar por papeles?- dijo con vos de bebe.

- No, es que, con los chicos queremos acompañar a Sebas, en este momento difícil- mintió Matías.

- Ok, si es así, está bien- le dijo dándole un apasionado beso.

- ¿Te llevo?

- Si

En el baño:

- Mira que tarde es- dijo Valentina

- Si más vale nos apresuramos, sino mi carroza se va a volver, zapallo.

- Bueno, yo me voy retócate el maquillaje y mañana me contas- Dijo Valentina y se marcho.

Con Matías y Elisa:

- Vamos mi vida, que los chicos me esperan- dijo Matías ansioso.

- Si mi amor, pero me olvide de un aro en el galpón.

- Te espero en el auto

 

Catherine se maquillo, peino y se arreglo un poco el cabello, pero le faltaba un detalle, la naturaleza llamaba una vez más y había que obedecer.

Elisa camino al galpón, noto que la luz del baño de damas estaba aun prendida.

- Si la suerte me acompaña, mi plan será fenomenal y vos Mati, vas a pasar esperando toda la noche, a tu amiguita- susurro al viento.

Y si la suerte estuvo de su lado y la maldad afloro en su corazón.

- Quien anda ahí- pregunto Catherine, pero nadie respondió, se oyó un fuerte golpe y la llave cerrando la puerta del baño- no cierren, estoy yo todavía- pero gritar no le serviría de mucho pues nadie la podía escuchar ya.

Elisa por su lado, se fue feliz.

 

El miedo se apodero de ella, ¿qué haría ahora?, estar encerrada dos minutos la aterraba. Para empeorar la situación, no había llevado su celular. Y por más que gritara, el material de las paredes con que habían reformado la estructura, es perfilado. Estaba en serios problemas.

 

Dos horas más tarde:

Matías estaba en su casa preparándose para la cena que tendría con Catherine.

- ¿Dónde vas tan arreglado?- pregunto Javier que estaba jugando a la play en el cuarto.

- Voy a salir.

- Por lo que veo, ¿vas a salir sin tu pegajosa?, perdón novia.

- Muy gracioso- dijo marchándose.

Estaba nervioso, que algo no andaba bien, sentía como si algo le faltaba, reviso todos sus bolsillos y si había olvidado su celular, no podía salir sin él, era como su secretaria portátil. Bajo del auto, apresurado abrió la puerta y corrió y hacia su cuarto.

-¿Se te olvido el zapato princesa?- pregunto Javier al ver a Matías buscando algo.

- ¿No has visto mi cel?

- No

-No lo encuentro por ningún lado.

- Quizás lo dejaste en la oficina

- M…. si capaz tengas razón, gracias hermano- dijo palmeando su hombro.

 

Sebas se sentía mal, no iba a llorar por siempre por Valentina, esta vez no estaba triste, sino más bien enojado, por siempre ceder a los pedidos de ella. Maldita mujer que se le había metido hasta en los poros.

Su cabeza iba a mil, pensaba en ella cada segundo, pero esta noche seria la ultima.

Saco su auto y viajo por la carretera, se alejo de la cuidad 80 hm, quería perderse en la bebida, tratar de olvidar sus penas con una copa de mas.

Entro aquel lugar, era un bar, lúgubre, en donde estaba la gente de peor calaña. A él no le importo mucho, entro y tomo asiento en una pequeña barra.

-¿Que le sirvo joven?- pregunto el cantinero.

- Lo más fuerte, que tenga- se oyó decir.

Después de beberse el tercer trago “especial” de la casa, no se sentía bien, el cantinero le advirtió que no le daría más bebida.

- Le aconsejo que no tome más joven, y se retire porque un nene de mama no debería beber así y mucho menos andar en estos lugares.

- Me importa tres rábanos todo, así que otra copa- pidió sin sentir deseos de beberla, es que sus sentidos estaban mal muy mal.

En un rincón obscuro del sucio bar estaba un hombre observando el panorama. Tomo su celular y marco un número.

- Hola, ¿qué pasa?- pregunto Sonia.

- Te voy a pasar una dirección, quiero que vengas a un lugar, Sebastián está solo y mal bebido, es hora de ejecutar el plan- le ordeno Alex.

- En seguida.

 

Catherine no daba más su respiración era cortada, cansada y afónica por gritar, decidió sentarse en el piso húmedo de baño. Las lágrimas comenzaron a salir en cascada.

- ¿Porque esto me pasa a mi?- se pregunto- ¿acaso nadie se da cuenta que falto?

En eso oye pasos que provenían del pasillo se atemorizo, y al mismo tiempo una idea brillante surgió en su cabeza.

Matías recorrió cada rincón de la oficina, buscando el bendito celular, sin resultado alguno.

-¿Donde te metiste?- preguntaba al aire, esperando que su celular aparezca.

Mientras tanto en el baño la luz se prendía y apagaba una y otra vez, una y otra vez.

- Quizás estés en el galpón- se dijo.

Fue en busca de su celular cuando paso de improviso la luz en el baño, entro al galpón dispuesto a revolverlo todo.

- Eureka- se escucho decir, el celular estaba sobre la mesa donde estaba la computadora. Tenía dos llamados, uno era de Catherine y el otro de la casa de Catherine.

-Sí que estas ansiosa por verme- dijo sonriendo. Tomó el cel y llamo a Catherine.

-Hola hermosa.

- Gracias por lo de hermosa, pero me gustaría saber si has visto a mi hija-dijo Silvana con tono angustioso.

- Lo siento pensé que eras Cath, pero ¿Qué paso?

- Hace horas debía estar en casa y no ha llegado, ¿sabes algo?

- No pero en cuanto sepa, te llamo- dijo, sin perder tiempo salió del galpón y al girarse para cerrar la puerta con llave, vio como la luz prendía y se apagaba rápidamente y sin pausa. Corrió hacia el baño, golpeo y llamo a ver si había respuesta.

- ¿Quién está ahí?

- Soy Catherine, ayuda, casi no puedo respirar.

- ¿Cath?, ¿que haces ahí?

- Estoy encerrada, alguien se lleco la llave y me dejo acá- grito.

- Quédate tranquila no te muevas ya te abro. Dijo Matías y salió volando a buscar la llave.

- ¿Donde podría ir, estoy encerrada?

Después de liberar a Catherine de su espantoso cautiverio en el baño, llamaron a Silvana y le contaron todo lo que había ocurrido.

- Bien princesa, creo que me merezco un premio por haberla salvado.

- Si, lo sé, pero no se me ocurre nada- dijo Catherine temblando de frio.

- Ya algo se nos ocurrirá- fueron a la oficina, pidieron algo para cenar y ahí quedaron conversando por horas.

4 Comentarios
  1. Prischi8; eres una formidable relatora; la literatura es tu pasión, según veo.
    Y te felicito, por tus adelantos en esta actividad, tan demandante.
    Sigue, sigue adelante… los maestros así lo hicieron; no escucharon críticas, siguieron en lo que les gustaba, y a ti, te gusta escribir., lo que logras con inusitada facilidad.
    Atentamente
    Volivar

  2. Muy bien escrito, felicitaciones y gracias por compartir. Saludos.

  3. Gracias volivar, por tus palabras my alentadoras, si me encanta escribir, no me creo una gran escritora pero si lo hago por amor a lo que me gusta.
    Gracias por leer!!!

  4. Gracias nanky a ti por leer!!

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