“Comienzo de una odisea”
Carla después de calmar a Sebastián, le aconsejo que se fuera a descansar a su casa, que ella se encargaría de Sonia.
- Vamos a buscar a la yegua- dijo Catherine.
- Si vamos- contesto ardiendo en llamas Carla.
- ¿A dónde van?- pregunto Alejandro
- A buscar a Sonia- contestó Carla.
-Me apunto, no se puede quedar muy contenta, después de lo que hizo.
- Bien, cuanto más seamos mejor- dijo Catherine emocionada por la pandilla que se había armado.
- ¿A dónde van?- pregunto Héctor, que venía de la mano de su amada.
- Vamos a destrozar a Sonia, ¿te enteraste, lo que hizo?- pregunto Alejandro.
- ¿Cómo no voy a enterarme?, ustedes se quedan acá, el que va a ir, soy yo- Evy lo miro sorprendida- le debí parar el carro hace rato- dijo mirando a su novia para tranquilizarla.
- Pero…- Carla se vio interrumpida.
- Está todo dicho voy yo, y no se habla más- dicho eso Héctor salió en busca de Sonia.
- Bueno ya que no hay nada que hacer esta hermosura se va- dijo Alejandro.
Una vez Alejandro despareció del lugar Evy pregunto:
- Cath, ¿Qué paso la otra noche?, tu mamà estaba buscándote por todos lados.
- Me encerraron en el baño- dijo cuchicheando.
- ¿Cómo que te encerraron?- quiso saber Carla.
- Si me estaba arreglando, porque tenía una cena y de pronto…
- ¿Con quién tenias una cena?, y ¿por qué no nos contaste de tu galán?- Quiso saber Evy.
-Con Matías, íbamos a cenar, pero no pudo concretarse como queríamos- Catherine, miro a su audiencia, tomo valor y dijo- por esa razón pasamos la noche en la oficina del galpón.
- ¿Qué significa?, ¿pasamos la noche?- pregunto Carla.
- Significa que pasó algo más que cenar- contesto en susurros, Catherine.
- Amiga, está más que claro, que Cath hizo el amor con Matías- dijo Evy, segura, y orgullosa.
- ¿Qué hiciste qué?- pregunto sin creerlo, Carla.
- Tuve la noche más maravillosa de mi vida, con el amor de mi vida- dijo sonriendo de emoción.
- No sabía que había onda entre ustedes, pero que bien, que por fin se te dio- dijo Evy compartiendo su emoción.
- Bueno, en realidad, yo también estuve sorprendida, cuando me lo dijo, pero sí, es así.
- ¿En qué te diferencias de Sonia?- pregunto Carla, despertándolas del cuento de hadas en el que estaban.
- ¿Me estas comparando, a mí, con esa?- pregunto Catherine, sorprendida.
- Solo quiero que me contestes, ¿Qué es lo que te diferencia de la ruca de Sonia?- Tanto Catherine, como Evy, la quedaron mirando pasmadas del asombro-¿Qué se supones, que te diga?; ¿querès que te felicite?
- Creo que eso fue un palo para mi, ¿Qué tiene, si quiero que Cath sea feliz?- pregunto Evy.
- Amiga, yo también quiero que sea feliz, pero es obvio que por el camino que tomó, no va para ningún lado.
- Yo amo a Matías, ¿Qué se supone que hiciera?
- No lo sé, pero engañar a Elisa, no está bien.
- Ahora, ¿la defendès, después de lo arpía que fue con vos?- pregunte Evy casi estallando en rabia, por lo tonta que se estaba, comportando su amiga.
- Eso no le da derecho hacer lo que hizo, no es justo que te justifiques de esa manera- dijo Carla mirando a su prima.
- No entiendo tu actitud, se supone que estarías, feliz por mí.
- Yo menos, te entiendo amix- dijo Evy apoyando a Catherine.
- No puedo, así no.
- El me ama, con eso nadie va a poder.
- Yo creo, que èl, no sabe lo que quiere, ¿acaso no te das cuenta de que ella es la novia?, le costó mucho estar con ella, es obvio que no la va a dejar, así como así.
- Carla, por Dios- le llamo la atención Evy.
- Pensar, que cuando vos estabas de novio con Mariano, siempre me tuviste ahí, y ahora que te necesito, ¿me juzgas?
- Solo doy mi opinión, y si te apoyo, pero lo mejor hubiera sido esperar.
- ¿Qué?, ¿morirme de vieja y no saber lo que es amar intensamente?- pregunto furiosa Catherine.
- Pero lo estás haciendo, a costillas del sufrimiento de otra persona.
-Esto es el colmo- dijo Evy exasperada.
- Fue ella, la que se metió en medio de nosotros, sabía que entre Mati y yo pasaba algo, pero igual se metió, no le importe una j, igual que me encerró en el baño, sin pensar en mi salud. ¿Y vos querès que yo, piense en ella?
Solo se miraron, Carla con furia, porque su prima no entraba en razón; Catherine con rabia, no podía ser que su prima, la estuviera juzgando.
- ¿Y por esa razón, fuiste y te comportaste como una zorra?- dijo Carla arrepintiéndose al instante, pero fue tarde, pues Catherine le pego una cachetada, que se sintió hasta en la China. A Evy la reacción de Catherine, la dejo helada, tanto que se quedó, sin palabras.
-Buenas tardes, ¿interrumpo?- dijo Elisa, interrumpiendo el momento más tenso, que Carla, Evy y Catherine, habían vivido.
-No, yo ya me iba, permiso- dijo Carla, dolida hasta la medula, con su prima.
- ¿Qué hice?- pensó Catherine mirando a Evy.
- Yo también, me retiro- y sin decir más Evy se esfumo.
Elisa, al ver a Catherine, con la guardia baja dijo:
-Bueno, bueno, veo que el encierro, te transformo en fiera, ¿o será la frustración de no poder estar con Matías?
- Sos igual de perra, que tu hermana, yo sabía, que habías sido vos-dijo apretando los puños.
- Si, yo fui, para que sepas y que te quede bien clarito que no te vas a meter con Matías.
- ¿No?, ¿me estas desafiando?
-¿Desafiarte?, ¿a vos?, por favor, èl te tiene de amiga, porque sos una pobre loca sin vida social. Además, jamás vas a ser una mujer como yo- dijo segura
- Si estas tan segura de lo que decís, ¿Por qué me encerraste?, te contradecís querida- contesto Catherine burlándose.
- Mira chiquita, sos poca cosa, así que no pierdo mas el tiempo con vos, voy a ver a mi novio- dijo riendo y se marcho, dejando a Catherine, con unas ganas locas de gritarle en la cara, que no solo ceno con” su novio”, sino que fue suya hasta el amanecer.
La furia golpeaba a su puerta, no podía ser, una vez más Sonia lastimaba a alguien que amaba, pero sería la última, juró por lo bajo.
Llamó a la puerta, como nadie contestaba, llamo nuevamente, pero con más furia que antes.
- ¡Abrime!- gritó con furia. La puerta se abrió y en eso aparece, Paula.
-Te recuerdo, que esta es una casa de familia, por lo tanto respe…- pero Héctor no la dejo terminar, pues entró sin pedir permiso.
- ¿Qué haces, nene?- le pregunto con sorpresa.
- Quiero que te dejes de joderle la vida a los que amo. No puedo creer que inventaras terrible mentira.
- Ay Héctor, cuanto te ha cambiado la secretaria barata, fue solo una broma inocente, Sebas estaba borracho, casi inconsciente y bueno, quise divertirme un rato.
- ¿Cuándo vas a crecer?, ¿no sabes acaso, que tus acciones lastiman y mucho?, ya mismo vas y le aclaras todo a mi hermana- dijo furioso con ganas de matarla.
- Mejor te propongo algo, voy y le cuento toda la verdad a tu hermana, pero vos y yo debemos tener una noche de pasión, como las de antes- dijo acercándose a èl, seductora.
- Desde ya te digo, que la demanda de divorcio te llega esta semana, voy a ganarla, gracias a las fotos que le mandaste a mi hermana- la quedó mirando con rabia.
- ¿Qué?, vos no me podes pedir el divorcio, yo voy a desmentir toda artimaña, que quieras levantar en mi contra- dijo loca de celos y rabia.
- Lo siento ya está en marcha, además lo tengo que hacer, si sigo casada con vos, no podre casarme con Evy- Así dejándola envenenada, se marcho.
Con furia cerró la puerta, empezó a tirar todo lo que se le ponía a su paso, estaba furiosa, quería ir a matar a Evy.
- Hija, abrirme la puerta, por favor, cálmate, no te hace bien ponerte así- Gritaba Paula desesperada, no sabía cómo hacer para controlar a su hija.
- Vete mamà, no quiero escuchar, tus lamentos- gritaba y daba todo contra las paredes.
Paula nerviosa, tomo su celular y marco, el número de su amiga, la siquiatra.
Después de que un grupo de gente, vestida de blanco, viniera y calmara a su hija, se sentó en el sillón que tenía en la sala, a respirar.
- Mamà, ¿Qué paso?, ¿Por qué estaba la ambulancia?- pregunto Elisa nerviosa, casi histérica porque su mamà no le había avisado que algo había ocurrido.
- Tu hermana, tuvo un ataque de nervios, se puso como loca, no sabía qué hacer y llame a Tamara.
- ¿La siquiatra, tu amiga?
- Si, ella le dio unos calmantes y ahora está dormida, se puso casi loca, valla a saber que le dijo Héctor.
- ¿Héctor estuvo acá?- pregunto, levantándose y dirigiéndose a la cocina, donde le prepararía un té a su madre.
- Si- dijo apenas y comenzó a llorar.
- Cálmate mamà, todo va a estar bien- la tranquilizo.
- No creo hija, Tamara me comento, que quizás Sonia, tenga una enfermedad, sicológica.
- ¿En base a que, te dio ese diagnostico?
- Comportamientos, que yo le he comentado.
- No le hagas caso, mi hermana no es una enferma mental, solo se enamoro de Héctor.
- Si, quizás tengas razón- dijo no muy convencida.
- Mamà, tengo que ir al galpón.
- ¿Paso algo?
- No, solo quiere hablar conmigo, me quedaría pero me dijo que era importante- se acerco a su madre y dándole un beso en la mejilla se marchó.
Paula, quedó sumida en sus pensamientos, sabía que Sonia no andaba en nada bueno, el instinto de madre lo intuía.
Dos días después:
Catherine, no se había ni cruzado con Matías, lo evitaba a toda costa, y por ende a su prima también.
-Mi vida, no estuviste bien, en no apoyar a tu prima, ella ama a Matías, y eso es lo que importa-dijo Mariano tratando de convencerla de su error.
- No podes decirme eso, está mal por donde lo mires.-dijo enojada
- Vos no sos quien para juzgarla, ¿acaso no luchamos por nuestro amor?- dijo sentándose al lado de ella.
- Si, pero era diferente-dijo corriéndose un poquito lejos de èl.
- ¿Por qué?, si hubiera habido una” Elisa”, ¿vos no lucharías por nuestro amor?
La pregunta la saco de su posición, si obvio que lucharía con uñas y dientes por Mariano, los celos se apoderaron de ella y acercándose a su amor dijo:
- Por supuesto que pelearía por vos.
- Me parece, que tenes que ir con tu prima y pedir disculpas.
- Pero me pegó, una cachetada, que casi me vuela los dientes.
- Para mí, te la merecías.
- Mariano- dijo en tono de reproche.
En casa de Catherine:
- Cath- la llamó su madre.
-¿Qué mamà?- dijo dirigiéndose a la sala, cuando lo vio su corazón se paro, amenazando con quedar en huelga.
-Por favor, si van a pelear que sea afuera, pues no voy a estar para salvar los muebles- dijo en tono de burla, pero viendo que no recibía respuesta se marcho.
Catherine no podía sacar, dé su cabeza, las imágenes de la otra noche, su corazón iba a mil, estaba muy nerviosa, èl la fue a buscar y no quería saber cuál era el motivo.
- Hola- dijo por fin Matías.
- Hola
- Tenía que venir, no puedo seguir así, sin saber de vos.
- Lo siento, no sabía cómo iba a seguir esto, por eso…
- ¿Por eso, me evadías?
- Si
- No puedo vivir sin vos, sos parte de mí- dijo Matías
- No hagas esto
-¿Qué?, ¿decirte que te necesito?
-Estás, con Elisa.
- Si, pero eso puede cambiar.
- ¿Es lo que querès?
- Te quiero a vos- dijo abrazándola con fuerza.
Ese abrazo expresaba, lo mucho que se necesitaban, lo que se deseaban. La respiración de Catherine era profunda, por su cabeza pasaban miles de cosas, no quería, salir lastimada, pero meterse en el medio de una relación implicaba sufrir y ella estaba dispuesta a todo por lograrlo.
Matías por su lado sentía, que estaba haciendo bien, el amaba a Catherine, por lo tanto pelearía por ella, lo que si le dolía era Elisa, si bien no la amaba, pero si la quería, ella había sido muy importante para él.
-Vayámonos lejos, comencemos de cero- dijo ilusionado por imaginarse un futuro juntos.
-Mati, ¿vos pensando así?-dijo sorprendida por la espontaneidad que no le conocía.
- Es que vos me ponès así.
Catherine sonrió, sintiendo como las manos de Matías la exploraban.
-Lo que estamos, ¿viviendo es real?-pregunto extasiada por las caricias de él.
-Si no lo fuera, ¿estaría acá, junto a vos?
- Por supuesto que no.
Se besaban con pasión, entregándose en carne viva el uno al otro, con esos besos.
- Voy hablar con Elisa, hoy.
- Bueno, si estás seguro, me parece genial.
- Si, es lo que quiero.




Prichi8: sigo admirando esa destreza que posees para hacer literatura; soy tu gran admirador, por la facilidad de expresión, por los bellos sentimientos que expresas en tus relatos.
Felicidades
Volivar
Gracias volivar, que bueno que te gusto!!!,