Me niego al romance, no me nacen mentiras cautivantes; no robo besos entre ojos destella tea ni toco tu alma entre velas y diamante.
No es mi estilo ser galante, ser en silencio pedante; un misterio vale más que un pañuelo de pecados confesados al hablar, tan solo por llamarte a pecar con ropaje elegante.
Me niego a mentirte sin decir mis arrebatos, sin mostrarte mis defectos envolviendo a mis llantos. No quisiera dibujante empalagosos ocasos sin que sepas que es probable que al despertar no esté a tu lado.
Me niego a amarte sin que me hayas tu amado…



Un poema muy romántico, me gustó.
Leo, estas inspirado! Amigo, revisa al principio la frase “destella tea”, creo que se trata de un error. Igual me gustó.
Un abrazo,
Rafael
Vilepaca: “hermoso”, así, con esa única palabra se puede resumir todo lo que provoca tu poema.
Mi voto
Volivar