Caminito hacia el lugar de los sentidos,
me encontré un carnaval algo deprimido.
Sentía lo mismo que un cura en domingo,
al que se le ha acabado su preciado vino.
Caminito hacia el lugar de los comedidos,
me encontré con una reunión de amigos,
cada uno estaba a su sombra unido,
todos sufriendo el agravio comparativo.
Caminito hacia el lugar de las sombras,
me encontré un rayo de luna perdido.
Queriendo tocar lo que me había ofrecido,
pude alcanzar su luz abrigadora.
Caminito hacia el lugar de las aventuras,
me encontré con una que ya había vivido,
seguí adelante, nunca quise abarcaduras
de un sendero que ya había existido.
Y caminando impasible el caminito
sin mirar por donde había venido
seguí buscando algún destino.
Caminando como el que quiere andar,
andando como el que quiere hallar,
un caminito por el que caminar.


Muy bello el ”caminito” trazado en este poema. Me gustó mucho. Felicitaciones.