En el transito infinito
Por el laberinto del aleph sub omega
El tedio poblaba
Las manos del demiurgo
Figuras de aire y barros
Fue la elección para su distracción
Cada figura un sÃmbolo
Que poblaba el lenguaje
La aberración asalto
La monotonÃa
En la estación de las manos
No conforme
Se dio paso a la acción
Y pronto las figuras de barros
Fueron una procesión de demonios
Y animales deforme
Que poblaban
La mente humana
Ahora el demiurgo
Es un colegionario
De la procesión




Fábula reveladora e incluso aleccionadora, manifestada en el singular estilo “mÃtico-mistérico” de un autor brillante.
Te felicito: tus poemas son profundos, sabios, extraños, y llenos de poderosas imágenes. Parece el discurso de un oráculo misterioso.
Muchas gracias.
Encantador el poema , lÃrico y evocativo, lleno de bellas simbologÃas. Saludos desde BrasÃlia.