16 dic 2011
En las cenizas del tiempo que perdí,
quedaron enterrados
los pequeños gestos;
aquellos que nadie notó.
También se quedó atrás
el pensamiento sonámbulo,
que sigue vagueando al azar,
sin jamás encontrar reposo…
Transitando en oculto desván
vigilan las noches insomnes,
donde un simulacro de mí,
divaga de ojos siempre abiertos…
En mareas de tiempo perdido
agonizan los poemas
que dejé de escribir;
los que se ahogaron
en el oleaje de ideas vanas…

