Como en un caldero de chocolate caliente
en tu vientre yace, se hace y guarece.
Irrumpe en la noche ansioso y dispuesto,
quebrantando las leyes del silencio.
Osado,
deja la huella de su pie descalzO,
deshilvanando, una a una, las hebras
de dos vidas yuxtapuestas.
Anhela los azoteS del viento,
el calor del fuego,
el olor a tierra mojada,
fumarse la vida entera
en una cachimba recién estrenada.
Del cáliz del útero
se le antoja huir despavorIdo,
dejando atrás el flujo,
los latidos que escucha a destiempo.
Sin más armas que la piel,
un nombre y un corazón fiel.
Ahora,
la denominación de origen gravada está.
De ti depende la calidad,
el grado y el sabor del vino tinto,
que por tus venas,
colmadas y apresuradas,
va.
Con o sin asilO,
la razón de existir,
por ti mismo
haS de encontrar.




Este hermoso poema viene del corazón y la tierra. Es mojada con la vida.
Y ese olor a tierra que penetra y es parte de uno. Felicidades rosa me gusto muchisimo. Mi voto