No solté ni una lágrima,
y todavía no lo he hecho;
tal vez me haya muerto de
un infarto y se me paró
mi ridículo corazón cuando
la chica de la que estoy
enamorado me dijo que
se había enamorado de alguien
que ya no era yo, y que
teníamos que dejarlo- después
de dos años- y casi me entra
la risa cuando comprendí lo
patético que sonaba aquello
saliendo de su boca. Les
deseo lo peor, sólo la quiero
para mí, es sencillo, pero
soy incapaz de demostrarle
que realmente es a mí a quien
quiere cuando ni siquiera
tengo los huevos de llorar
por alguien que de verdad me importa.
Que estoy vacío por dentro,
sólo bebo y fumo y rehago
los pedazos de lo que me queda
por delante, pero mi impaciencia
me lo impide y busco rápido
ese plan-b, esa otra chica
que venga y me que me salve de tener
que salvarme yo mismo de
este intento de pasar página
y sacudirme el polvo de la cara.
Que Cristina se ha ido
y sólo me queda lo que ya
tenía antes de estar con ella:
una cama demasiado grande
como para que pueda dormir
yo solo.
Sin ella.




Eloy, no dejes que Cristina te quite el sueño, hay muchas camas vacias deseando ser compartidas!!. Un abrazo.
Sabio el consejo de Soraya…
Me uno yo también en un mismo deseo Eloy, que ello sea y te sirva de trampolín para seguir, abrazo