No lo puedo creer
recién me entero.
Que soy un fetichista
e irredento.
¿Se acuerdan de sus pies?
yo si me acuerdo.
¡Pues ahora señores?
¡Sus rodillas!
Tan redondas, tan tersas
suavecitas…
Se le forman hoyuelos si camina .
Cuando yace,
¿con las piernas dobladas?
Remate de unos muslos;
¡Exquisitos!
Por eso es… ¡Que no concibo!
Que alguien quiera negar
Que son ¡Hermosas!
Al menos las de Ella
¿de las otras?
¡No se!… No tengo el dato.



No, pos asi quien no. Rodillas y pantorrillas a mi tambien me entusiasman. Excelente continuacion, Salamandra, y nos haces cuestionar: y ahora que sigue?
Un abrazo y mi voto a tu fetichismo, al cual nos vas enrolando de manera magistral.
Salamandra. Otro gran éxito literario. Mi voto
Volivar
GRACIAS VIMON, VILIVAR ME CONGRATULO DE TENER AMIGOS COMO USTEDES HAGO LO QUE PUEDO Y NE ALEGRA TENERLOS COMO LECTORES
Salamandra me encanta tu fetichismo, suave, romántico y embriagador.
Un saludo compañero, me gustó.
me desconciertas Salamandra pasas de la filosofia mas recondita al gracejo sin naparentemente ningun esfuerzo todo lo escribes tu?