Del país de lo efímero
carroheno

Del país de lo efímero es lo humano;

del color del vacío, la mañana;

del salto del amor por la ventana,

el clochard del portal de lo mundano.

 

Del silencio es lo prudente y lo profano;

el discurso, del cuervo con sotana;

el cuento, del marqués y la paisana;

y mío, el ejercicio del enano.

 

De la tarde es la llave que el sereno

nos presta del cajón de la morfina;

del burdel, el gorrón del carro de heno,

 

que a rodar al derecho nunca atina;

de la fiebre del oro, el mal ajeno

que asalta cada noche tu cocina.

 

2 Comentarios
2 Comentarios
  1. Fantástico. Difícil encontrar sonetos que conserven métrica acentuación y ritmo y además aporten algo bonito al género, me ha encantado todo: desde el título, al yo irónico, pasando por los ejemplos traídos y la implicación del tú en el último verso. Decían los antiguos que el buen soneto se abría con llave de plata y cerraba con llave de oro, refiriéndose a la importancia del primer verso y del último, para muestra un buen botón. Mucha maestría, te sigo.
    (Claro, el conjunto de ejemplos en estructura paralelística ya nos recuerda inevitablemente a Sabina qué le vamos a hacer eso no es culpa nuestra)

  2. Gracias. Sabina siempre está ahí, como Warhol o Nijinski. En todas las vertientes hay alguien que ocupa demasiado espacio. A lo mejor se le calca para desgastarlo. : )

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